Pueblos del Valle de Arán: Encanto en la montaña

Pueblos del Valle de Arán: Encanto en la montaña

Los pueblos del Valle de Arán tienen ese encanto especial de las zonas de alta montaña. Casas y calles de piedra oscura, tejados de pizarra, con una construcción similar a la ruta de los pueblos negros de Guadalajara. Llama la atención la cantidad de flores que adornan sus calles, ventanas y balcones. Y es por sus flores y ornamentos por los que, además de pertenecer a los pueblos más bonitos de España, tiene también el reconocimiento Viles Florides en 2022.

Esta zona se encuentra en el extremo noroccidental de Cataluña. Limita con Francia al norte y con Andorra al oeste. Un paisaje dominado íntegramente por la montaña, que rodea a los pueblos que salpican el paisaje.

Aquí va mi selección de pueblos del Valle de Arán. En concreto, de la zona del Alto Arán. Además de por su pueblos, su paisaje, las rutas de senderismo o esos rincones con tanto encanto, muchas personas se acercan a esta zona para disfrutar de la Ruta de románico de Arán. Cuando visites los pueblos, no dejes de pasar a sus iglesias y admirar sus torres.

Bagergue, mi pueblo preferido del Valle de Arán

Bagergue, mi pueblo preferido del Valle de Arán

En Bagergue cada fachada, cada esquina, cada rincón, está mimado hasta el mínimo detalle. Incluso en ventanas de casas que parecen abandonadas o en desuso, encuentras detalles curiosos. Es un pueblo muy especial, con muchísimos rincones que quedarán marcados en tu retina.

Con sus 1419 metros de altitud, Bagergue se convierte en el pueblo más alto del Valle de Arán. Sus vistas son privilegiadas, sintiéndote rodeado de la inmensidad del paisaje de montaña.

Pasear por sus calles, entre casas de piedras adornadas con flores y mil y un adornos diferentes, se convierte en una delicia. Es difícil transmitir las sensaciones de pasear por un lugar así.

Vielha, el centro neurálgico del Valle de Arán

Vielha, centro neurágico de los pueblos del Valle de Arán

Capital turística de la zona del Alto Arán. Mucha gente establece aquí su campamento base. Es un pueblo con mucho ambiente, en el que te encantará callejear. De los pueblos del Valle de Arán que recorrimos, este es con diferencia el que más vida tenía.

Más abajo te hablo de los restaurantes que probamos en Vielha. Por cierto, todos los sitios que os recomendamos para comer en Vielha fueron un acierto. Se come estupendamente por esta zona.

Garós, un pueblo típico de montaña muy acogedor

Este pequeño pueblo de montaña está reconocido como uno de los pueblos más bonitos de España. Ya desde que entras es de lo más acogedor. Uno de esos pueblos de montaña que estás deseando pasear y callejear. Un lugar muy tranquilo, que se encuentra a solo unos minutos de Vielha, siendo el lugar perfecto para buscar aquí tu alojamiento y conocer la zona.

Tredós y su camino de la bruja

Tredós, uno de los pueblos del Valle de Arán en el que disfrutar del pueblo y de su bosque

Tredós es uno de los pueblos del Valle de Arán que, además de estar dominado por las grandes montañas, está atravesado por un río. En el centro del pueblo puedes disfrutar de una bonita cascada con flores adornando la barandilla del río a ambos lados. El pueblo es bonito y tiene muchas posibilidades, pero no me pareció el pueblo más cuidado. La homogeneidad de materiales en las construcciones no estaba muy cuidada, ni aparecían tantos detalles como en otros pueblos de la zona, como Bagergue, que es un museo al aire libre.

El plato fuerte de Tredós es su espacio natural. El camino de la bruja, que inicia desde el mismo pueblo, es uno de los lugares que tienes que visitar. Es un sendero circular a lo largo del río, salpicado de elementos bonitos: cabañas, columpios, bancos,… Todo ello ambientado en la magia de las brujas. Los lugares encantados son siempre un acierto, una pizca de aventura y magia, que le dan otro aire al sitio.

Si vas con niños, una opción es complementar la visita con un juego de pistas a través del móvil. Mi recomendación es que os dejéis llevar, sin móvil, y disfrutéis del paisaje y de los elementos que iréis descubriendo. Si hace buen tiempo, este bosque es un lugar ideal para comer de picnic con el sonido del río de fondo.

Unha, una bonita sorpresa entre los pueblos del Valle de Arán

Unha, uno de los pueblos más bonitos del Valle de Arán

Después de recorrer varios pueblos de la zona, y que el ojo se acostumbre al impresionante espacio natural del Alto Arán y a las construcciones y calles típicas, no esperas que un pueblo te conquiste fácilmente. Según fuimos recorriendo las calles y rincones de Unha, nos fue conquistando.

Es un pueblo para pasear y dejarte llevar, con un encanto especial y muchos de esos rincones que te invitan a parar y disfrutarlos.

Arties y sus casas de colores

Arties es uno de los pueblos del Valle de Arán que recomiendan no perderte. Forma parte también de la lista de los pueblos más bonitos de España. Ya ves que si te gustan los pueblos con encanto, el Valle de Arán es una zona que no puedes perderte. Y aunque es mono, y la vista aérea es impresionante, desde el suelo no es el pueblo que más nos conquistó. El río atraviesa parte del pueblo, lo que le da un atractivo diferente. Destacan las casas de colores que se encuentran tras un puente de piedra y que llaman mucho la atención.

Baqueira Beret y la inmensidad de sus montañas

En nuestro viaje, no paramos a ver el pueblo de Baqueira Beret. Una sucesión de hoteles y construcciones de corte moderno y alpino, salpicado de los cables de los remontes después de disfrutar de preciosos pueblitos, no nos llamó la atención. Lo imprescindible de Baqueira Beret es su montaña. El paisaje es de postal, un paisaje de montaña abrumador y fascinante. Solo sentirte entre esas grandes moles te hace sentir pequeña, pero también conectada a la maravilla de naturaleza que nos regala este planeta. Te recomiendo parar y disfrutar del ambiente y las vistas.

La alta montaña te da siempre paisajes espectaculares que bien merecen ser recorridos. En otras zonas hay opciones de trenes para adentrarte en la montaña, que hacen que vivas de manera diferente los ibones y el espectáculo del lugar.

Dónde dormir en el Valle de Arán

Si quieres dormir en un hotel típico de montaña, en una zona tranquila, con personal encantador, con piscina interior de lo más agradable y con un desayuno buenísimo para recargar pilas, te recomiendo el Hotel Vilagarós, que es donde nosotros nos alojamos. Por cierto, el hotel es pet friendly. En el resto de pueblos del Valle de Arán hay lugares estupendos para alojarte de lo más bonitos, aunque a nosotros el Hotel Vilagarós nos convenció.

Dónde comer en los pueblos del Valle de Arán

Aunque en todos los pueblos del Valle de Arán hay propuestas gastronómicas interesantes, en nuestro caso comimos y cenamos en Vielha en todas las ocasiones. Los horarios de comidas y cenas no son tan tempraneros como los típicos europeos, pero casi. Tenlo en cuenta. Estos fueron los restaurantes de Vielha en los que comimos:

  • Ristorante Marcini’s: Fuimos porque nos lo recomendó gente de la zona. Al principio no teníamos muy claro si habíamos acertado. Mientras esperas la comida ves (y sientes) el horno de piedra que tienen en la cocina. Algo que debe ser muy chulo y acogedor en invierno, sube demasiado la temperatura en pleno verano. Pedimos pizza y pasta. Ambos platos estaban increíbles. Si te gustan los restaurantes italianos y vas por la zona, tienes que probar en Marcini’s.
  • Tauèrna Urtau Vielha: una taberna típica de montaña que te conquistará por sus pintxos y su cocina casera. Aunque siempre está lleno, el servicio y la atención son inmejorables. Probamos la tortilla de patatas, unos huevos camperos fritos con paletilla de cebo ibérica, unas albóndigas guisadas de Pi Rafa y unas berenjenas con miel de caña. No sabría decirte qué plato nos gustó más. Buenísimos! Fue todo un acierto. Te dejo la carta por aquí por si quieres echarle un vistazo.
  • Restaurante Chapeau: Caímos en este restaurante por casualidad. Era tarde y fue de los primeros sitios que nos cruzamos después de dejar el coche en el aparcamiento. Nos encantó la ambientación. El trato de la camarera fue estupendo. Y la comida estaba buenísima. Era nuestra primera noche por la zona y fue un estupendo recibimiento. Pedimos unas pizzas y una ensalada. Una presentación y un sabor buenísimo.

Después de lo que te he contado, seguro que estás pensando en qué época podrías ir por la zona. Pueblos y paisajes de cuento.