Si vas a Navarra, te espera La madriguera de Tomaso. Te aseguro que tus hijos no querrán salir del hotel

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Soy de las que dicen a menudo esa típica frase de: “El hotel es para dormir, tampoco se necesita demasiado“. Reconozco que muchas veces es así. Un sitio limpio, cómodo y bien ubicado, sin grandes lujos, es suficiente. Quizá los adultos con ciertos mínimos “nos apañamos”. Pero, ¿qué ocurre con los niños? Pues que el hotel no es sólo para dormir. De hecho, dormir a veces se convierte en el mayor reto de todo el viaje. Con niños el alojamiento marca mucho el viaje. Si a los peques les gusta o no les gusta el alojamiento, si están cómodos o incómodos, si el lugar está pensado para ellos o si, en cambio, nadie había reparado de lo que supone que se alojen niños allí, influirá en su manera de vivir la experiencia y de comportarse, y eso determinará la estancia de toda la familia.

 

Los padres y las madres sabemos que si los peques se sienten bien

y los sitios tienen en cuenta las necesidades de los niños y niñas,

la experiencia de todos va a ser mucho más gratificante.

 

 

El lugar donde nos alojamos en Navarra es súper recomendable para todos. ¿Cuál es? La Madriguera de Tomaso. Desde que entramos, mis hijos, de 2 y 9 años, nos dejaron claro que uno de los sitios de Navarra en el que iban a disfrutar mucho era en “la casita” (como la llamaron ellos).Con las cenas no hubo negociación posible, cenamos allí todos los días. Era su vuelta a casa.

 

¿Qué tiene este hotel que nos ha conquistado? Fácil y difícil a la vez. No es un hotel para adultos, pero tampoco es un sitio pensado específicamente para niños. Es un hotel para familias, para todos, para niños y mayores, donde tan importantes son las necesidades adultas, como las infantiles. Te lo voy contando para que entiendas lo que te quiero decir, y seguro que coincides conmigo.

 

Que conste que este no es un post patrocinado, sino una recomendación después de una estancia fantástica para los cuatro.

 

Las cosas que merecen la pena hay que compartirlas y darlas a conocer.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

La Madriguera de Tomaso está situada en Eraul, un pequeño municipio del Valle de Yerri, en Navarra, que cuenta tan solo con unos 70 habitantes. Se encuentra muy cerca de Estella y a tan solo 20 minutos del Nacedero de Urederra, una reserva natural que te digo desde ya que hay que ver por lo menos una vez en la vida y uno de los atractivos turísticos de la zona.

 

Elegimos el hotel por su ubicación, pero también por las fotos que vimos al buscar hotel. Si a mi me llamaron la atención, ¡mi hija estaba loca por ir!

 

 

¿Entramos a La Madriguera de Tomaso?

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

¿Por qué puerta entras? ¿Por la pequeña o por la grande? Sí, sí, lo has leído bien. Hay una puerta a la altura tradicional, y otra puerta, más bajita, a la medida de los pequeños. Ya solo con llegar a la puerta los pequeños “entran en el juego” de la casa.

 

¡Los niños tienen su propia puerta para entrar!

 

 

Empecemos por la cocina

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Esta preciosa y amplia cocina está al lado del hall de entrada. Vicky, la persona que regenta la casa, nos explicó que la cocina es un espacio común donde podemos desayunar, comer, cenar… Hay dos mesas largas con sillas a ambos lados. Nos informó que podíamos usar la cocina y guardar los alimentos en la nevera. Todo esto nos lo contó mientras saludábamos a otras familias que estaban hospedadas allí y que en ese momento estaban cenando, como si fuera la cocina de su casa. Por supuesto, existen tronas, que los niños son uno de los inquilinos habituales de esta casa.

 

Los mayores ya estábamos encantados con pasar unos días en una casa en la que nada más entrar teníamos la sensación de “entrar en casa”. Los pequeños se dejaron conquistar por el siguiente espacio. En ese instante supimos que íbamos a vivir un precioso fin de semana.

 

Tengo que decir que gracias a que la cocina-comedor es un espacio común y la habitación de juegos que está justo al lado, el contacto con otras familias se hace muy cercano. Estar comiendo o cenando en el mismo lugar durante varios días, preparándote el desayuno o haciéndote unos bocatas alrededor de una mesa, une mucho. Coincidimos con unas familias valencianas, y con una familia de Burgos, todas estupendas. Y hablando de los planes, nos ayudamos mutuamente a elegir algunos de los sitios que íbamos a visitar, algunos con más acierto. Y otros sitios, bueno, quedan como anécdota de aquel sitio que salió rana. Si me lee la familia de Burgos, me entenderá 😉

 

La sala de juegos

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Tras medio minuto de entrar casi en estado de shock, los pequeños salieron en busca de su objetivo. Teníamos justo enfrente una habitación de juegos más propia de un sitio lúdico que de un hotel. ¿O sería lo normal que algo así existiera en los hoteles familiares?

 

Mientras la mayor se subió a las anillas y no paró de dar giros sin parar en todo el fin de semana, el pequeño igual se tiraba al colchón a hacer volteretas, que se iba al tobogán, que intentaba escalar. Y todo ello emocionado, entre risas, y sin poder parar.

 

¡No has visto todo en la foto! En una de las paredes hay una pequeña zona de escalada. Te aseguro que aquí tus hijos ya están totalmente conquistados.

 

En el vídeo lo puedes ver con más detalle.

 

 

 

¿Subimos a la habitación? Las escaleras

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

¡Esta casa está llena de detalles!

 

Nos llamó mucho la atención una gran escultura realizada con materiales reciclados que hay en el hueco de la escalera, en la planta baja, justo antes de subir a las habitaciones. El sillón escala infantil invitaba a sentarse, y hubo quien lo probó varias veces 😉

 

Hablando con Vicky, me contó que la mujer estaba realizada por una artista que vivía y trabajaba en el pueblo, Marijose Recalde. Tuve ocasión de conocer más de su obra, y me encantó su forma de ver el arte y de investigar sobre los diferentes materiales que utilizaba. Parece que el reciclado tenía que ver con una propuesta que le hicieron, pero trabaja con muchísimos materiales. Tiene creaciones súper originales.

 

La habitación y las madrigueras de Tomaso

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Pero, ¿qué es esto? ¡Qué maravilla!

 

En la habitación había una litera para los niños, y en cada cama encontraron una madriguera de Tomaso. ¿Qué quien es Tomaso? Tomaso es un ratoncito viajero que encontrarás en cada una de las madrigueras. En todas las habitaciones hay por lo menos un Tomaso. Si se hospedan dos niños, habrá dos madrigueras, para que cada niño tenga su espacio de juego. Es una casita con su cama, su armario,… ¡Una chulada!

 

Además, seguro que Vicky te ofrece que tus peques participen en un taller gratuito para que construyan su propio Tomaso y se lo puedan llevar a casa. Los niños y las niñas se quedan encantados con la actividad.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

El servicio que hay dentro de la habitación, además de todo lo básico, tenía su taburete escalón, que nos fue muy útil con el pequeño para que llegara al lavabo. ¡Es la primera vez que encuentro este pequeño gran detalle para familias!

 

El salón, zona de descanso y ¡más juegos!

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

El salón es un espacio familiar estupendo para poder estar en una charla tranquila, mientras los peques pintan en su gran pizarra de pared, se disfrazan o se columpian. 

 

Y, por supuesto, tiene wifi, que en las zonas comunes funciona fenomenal.

 

Navarra es un lugar precioso, y sí además lo complementas con un alojamiento familiar que te hace sentir como en tu propia casa, el viaje es de diez.

 

 

Gracias por todo, Vicky

¡Volveremos seguro!

 

 

¿Qué te ha parecido La Madriguera de Tomaso?

Para no recomendarlo, ¿verdad?

 

Fotografía: Maribel Sobrino

Si te ha gustado el artículo puedes suscribirte a nuestra newsletter.

8 Comments

  1. Fernando el agosto 2, 2018 a las 1:23 pm

    Un Hotel divertido si tienes hijos. Me lo apunto para un futuro :). Me ha encantado el rocódromo.

    • Maribel el agosto 3, 2018 a las 4:19 pm

      ¡¡El rocódromo es un exitazo!! ¡Un abrazo!

  2. Kris el agosto 2, 2018 a las 9:23 pm

    ¿Alguien puede resistirse a alojarse en un hotel así y no volver a la infancia? Me parece muy acogedor y con un montón de detalles pensados para que nadie se aburra. Muy recomendable para familias que quieran disfrutar de una escapa. Pero si no queréis… no lo recomiendo jejejeje.

    • Maribel el agosto 3, 2018 a las 4:18 pm

      jejeje, recomienda, recomienda, que nos rodeamos de gente que quiere disfrutar. ¡Un abrazo!

  3. Viajar y Otras Pasiones el agosto 3, 2018 a las 2:04 am

    ¡Hola familai!

    Os lo repito: ¡Qué sitio taaaan chulo!! Aunque no tengamos niños es que apetece un montón quedarse allí.

    La escultura de reciclaje es una pasada, pero las habitaciones son geniales! La cama parece gigante, y los detallitos de las madrigueras seguro que encantaron a los peques.

    Muy buen descubrimiento.

    Un abrazo

    • Maribel el agosto 3, 2018 a las 4:17 pm

      jejeje, te veo yendo a probar el rocódromo 😉

  4. Maruxaina Bóveda el agosto 18, 2018 a las 2:09 pm

    Me ha encantado, genial para ir con mi sobrina pero porque a mí todo lo infantil me flipa jajaja.
    Como te comenté no conozco Navarra así que tomo buena nota porque es muy muy recomendable 🙂
    Un abrazo!

    • Maribel el agosto 22, 2018 a las 12:04 pm

      Con tu sobrina o sin ella es un alojamiento con muchísimo encanto, y donde estarás súper bien. Ya me contarás si vas por la zona. ¡Un abrazo!

Deja un comentario