Blockhouse 13, el bunker de la Guerra Civil que da mucho juego

Blockhouse 13, el bunker de la Guerra Civil que da mucho juego

Cuando piensas en un bunker, te parece de todo menos divertido. Por poco que conozcas de historia, un bunker está asociado a guerras, a bandos, armas, muertes,… muchas cosas en la que preferimos no pensar. De hecho, aunque sé que en Madrid están realizado visitas a ciertas zonas en las que existen restos de la Guerra Civil, nunca me ha llamado la atención acudir. La Guerra Civil ha marcado mucho a algunas familias, y es algo duro todavía para alguna de ellas. Sin embargo, para nosotros el blockhouse 13 fue todo un descubrimiento.

Estoy convencida de que los niños nos ayudan a sacar lo bonito incluso de lo feo. Nos ayudan a centrarnos en el presente y disfrutar de lo que tenemos. Y a veces todos necesitamos disfrutar simplemente del momento.

Cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que ese bunker puede servir para pasar un buen rato en familia. En la actualidad el Blockhouse 13 no tiene la función para la que fue construido. Y ojalá nunca tenga que volver a tener esa función ni haya que construir lugares así u otro tipo de edificios militares.

Nuestra visita al Blockhouse 13 no fue algo planificado. Estábamos alojados en los Apartamentos La Aldaba en Navagalamella, uno de los municipios de Sierra Oeste de Madrid, pegando con Ávila. Cuando nos dirigíamos al castañar de El Tiemblo, vimos una edificación de hormigón con formas circulares que nos llamó la atención.

Fotografía: Maribel Sobrino

Volviendo de Robledo de Chavela de ver el Madrid Deep Space Communication Center, paramos a curiosear y conocer el sitio. Y nos encontramos con esta construcción, que recibe el nombre de Blockhouse 13.

Fotografía: Maribel Sobrino

En la zona más cercana a la carretera, encontrarás un cartel con información del lugar. Aparte de esto, nada más. Es un lugar abierto para visitar, pero no hay nadie que te reciba. La visita es libre. El acceso no es ni para carritos ni para silla de ruedas, ni para personas con movilidad reducida. Desde el principio tienes un cartel que indica que entras en el lugar bajo tu responsabilidad, y que existen desniveles que pueden dar lugar a resbalones y caídas.

El acceso si no tienes dificultades de movilidad es fácil. A mi peque de casi 2 años, había que ayudarle, no sólo en la entradas, sino en las escaleras. Pero los demás entramos sin problema. Agachando la cabeza al entrar, eso sí ;).

¿Qué es lo que hace que este búnker se convierta en algo divertido si vas con niños?

Cuando entras, te parece una edificación en la que caminas en círculos, desde la que puedes asomarte al exterior por los ventanucos que existen en las partes circulares. No te parece que exista nada más. Cuando llegas a la zona central, algo escondido, verás un ventanuco arriba desde donde accedes a la parte superior. Podrás acceder desde aquí o por unas escaleras desde fuera.

Fotografía: Maribel Sobrino

¿Te imaginas lo primero que viene a la mente de un niño cuando ves este espacio? Solo ve una oportunidad de juego.

¿No es una maravilla el poder que tiene el juego? Ojalá nos dejáramos llevar más por el juego en más momentos de nuestra vida.

 

 
 

Algo de historia del Blockhouse 13

 

 

Por si te interesa la historia de este lugar, te cuento que en el proyecto inicial se contemplaba construir 22 fortines tipo blockhouse, siguiendo el modelo de la arquitectura militar utilizada en la Primera Guerra Mundial. De esos 22 fortines, sólo se llegó a construir este blockhouse 13 en Colmenar del Arroyo.
 

¿Qué te ha parecido nuestro plan de hoy?