Pelegrina, uno de los pueblos del Parque Natural del río Dulce

Pelegrina, uno de los pueblos del Parque Natural del río Dulce

Pelegrina está situado a unos 9 kilómetros de Sigüenza, la población más importante de la zona y que te aseguro que merece la pena visitar. La villa medieval es pequeña, pero con un centro encantador. Un castillo muy grande y muy bien conservado, ya que actualmente es Parador Nacional. Te hablé un poquito de este pueblo en el post de Trenes Turísticos, ya que uno de ellos es precisamente el Tren Medieval de Sigüenza.

Si has escuchado hablar en alguna ocasión de Pelegrina, seguramente lo tendrás asociado a Félix Rodríguez de la Fuente, y su famosa escena del águila cazando una cabra desde el aire. Fue en este barranco donde se grabó esta y otras muchas escenas. A las afueras de la población, hay un monumento-mirador en su nombre donde puedes ver el barranco y toda la zona de montañas.

Hacía muchos años que había estado por estas zonas, y estaba deseando llegar al pueblo, y divisar la silueta del castillo en ruinas que tenía en mi recuerdo. Y al girar unas cuantas curvas, allí estaba. Un precioso pueblo típico alcarreño, enmarcado en tierras de cultivo y coronado por las torres de lo que en su momento fue un castillo.

El coche tendrás que dejarlo en el aparcamiento que tienen habilitado al principio del pueblo. Además, en esa zona hay mesas y bancos, por si quieres aprovechar a hacer un picnic y reponer fuerzas. También hay una explanada grande al otro lado, para que puedas dejar el coche en caso de que el aparcamiento esté lleno.

Si quieres hacer picnic, lo mejor es que comas en alguna de estas mesas o que te lleves la comida en mochila a la zona del barranco, que no está lejos. El coche no lo podrás dejar abajo, así que esto sólo te lo recomiendo bajar a comer allí si lleváis bocata, bebida y poco más, que hay que cargar con ello.

La vuelta por el pequeño pueblo es agradable. Para nosotros el plato fuerte estaba en las ruinas del castillo, así que nos fuimos directos allí.

Ruinas del castillo de Pelegrina

El castillo domina todo el pueblo. Aún estando en ruinas, impone cuando lo divisas desde la base. Tuvo que ser un castillo impresionantemente bonito. Desde allí seguro que divisaban todos los posibles acercamientos, porque actualmente las vistas son espectaculares.

Y aunque el castillo está en ruinas y hueco, escalar hasta llegar allí, divisar los campos hasta que la mirada se pierde en el infinito y asomarnos por los huecos que dejan las piedras, se convierte en toda una aventura en familia. La subida es empinada, no apta para carritos.

Vistas desde las ruinas del castillo de Pelegrina

En el pueblo hay oficina de turismo, donde te informan de las rutas y de todo lo que puedes visitar por la zona. La chica que nos atendió fue muy amable, con nosotros y con los peques. Nos indicó el inicio de la ruta más sencilla, que en realidad es un bonito paseo. La ruta sale desde el pueblo. Al ver una fuente, entras por esa calle, y encuentras una bajada algo empinada. Esa es la bajada al río y al barranco del Río Dulce. ¡Así de fácil!

En pocos minutos, te encuentras en un camino donde ya divisas a un lado el río Dulce y te vas alejando poco a poco de la población, sin dejar de divisar el castillo en la altura.

Paseo por el barranco del río Dulce

En la primera parte de la ruta, puedes ir con carrito. Se trata de un paseo muy agradable, en el que hay muchos árboles que te resguardan del sol los días más cálidos, y muchos entretenimientos para toda la familia.

Llaman la atención las piedras que empiezan a aparecer a tu alrededor, en la altura, y que forman parte del Parque Natural del Barranco del río Dulce. Recuerdan a las rocas que encontramos en la Ciudad Encantada de Cuenca. Es curioso quedarse mirando a las grandes rocas y buscar formas.

A partir de aquí tú decides si seguir la ruta, o disfrutar del momento en un ambiente tan agradable. Todas las opciones son estupendas en Pelegrina.