Queremos sumergiros en una tradición antigua que en nuestros días está presente en muchos momentos, fiestas patronales, reuniones de amigos y muchos baserris (Caserío en euskera). Seguid leyendo, y aprenderéis más sobre el plan de hoy: ir a un taller de talos.

¿Alguna vez habéis comido un talo? ¿Un talo con chorizo, con queso, o incluso con chocolate? ¡Ah! Que puede que ni siquiera sepáis de qué os estoy hablando.
Empecemos entonces por el principio: Un talo es una torta hecha con harina de maíz. Es un plato tradicional o típico de Euskadi, Navarra o incluso del país vasco francés.
El paisaje montañoso del norte de España hizo que nuestras tierras nunca fueran adecuadas para el cultivo del trigo pero sí para el maíz y por esta razón principal se convirtió en un alimento básico para las dietas de las zonas del lugar, además de que en muchas épocas los habitantes de la zona no podían permitirse el blanco pan de trigo. Se comía en hogazas o en talos para sopas y otros acompañamientos.
Hoy en día sin embargo se consume únicamente en grandes eventos tradicionales como Santo Tomás en Diciembre en Bilbao o en las fiestas de San Prudencio en Araba o en San Andrés en Eibar… es decir siempre acompañado a fiestas en las que se celebra o se ensalza folklore y tradiciones vascas.
¿Quiere decir esto que no podréis degustarlo nada más que si venís en esas fechas? Nada más lejos de la realidad, hoy queremos llevaros con nosotros hasta Amaiur, un pequeño y precioso pueblo Navarro con mucha historia y en donde podemos encontrar uno de los pocos molinos históricos que sobreviven al paso del tiempo y donde no sólo podemos comer un buen talo sino también hacerlo con nuestras propias manos.
La entrada al bonito pueblo de Amaiur
En este molino, rehabilitado y en uso, el molinero, gente afable donde los haya nos contará los secretos de la harina del color del oro mientras elabora a nuestro lado varios talos que nos van haciendo salivar.
Pero además ya sea con niños o sin ellos nos sentaremos a compartir historias, nos contará por qué el maíz llegó a nuestras tierras, por qué los vascos hicimos de éste un ingrediente básico de nuestra dieta y sobre todo aquellos trucos que muchos molineros medievales utilizaban como dueños de una gran herramienta como era un molino para como dice el refrán llevarse la mejor parte del reparto.

Aquellos que se animen y sobre todo los niños pondrán manos en la masa para a ritmo de las ordenes del molinero o su mujer para elaborar el talo más rico que comeréis nunca, porque nada sabe mejor que aquello que realizas con tus manos.

El talo más tradicional es el que está relleno de txistorra o chorizo pero podremos elegir rellenarlo de buen queso de oveja o incluso, para los más golosos, de chocolate.

Mmm, buen provecho o como se dice por aquí, ¡On egin!
Colaboración de El mundo con peques para el calendario de adviento viajero 2017.
