Playa del Trabucador en Tarragona: Un Paraíso al Atardecer
Si un bonito atardecer te atrapa, tienes que vivir este momento en la Playa del Trabucador. Todos los años intento acercarme a este lugar por lo menos un día. Tiene tanta magia. Y no podemos irnos de Tarragona sin acercarnos a Salou, donde hemos pasado tantos y tantos veranos. Tarragona tiene muchos lugares que descubrir: Calafell, L’Ametlla de Mar, Tamarit o Miravet son ejemplos estupendos.
He visto atardeceres impresionantes en Menorca, precioso lugar para jugar a «pillar» atardeceres. Y Cádiz es otro lugar especial para esos momentos. En muchas ciudades también tienen escenas únicas al atardecer. Por ejemplo, en Madrid el Templo de Debod al atardecer capta la atención de todo el que esté por allí. Y si hace años caí rendida ante los atardeceres de Mykonos, este año los atardeceres que me han atrapado han sido los de Santorini. Pero aún así, sigo disfrutando de uno de mis atardeceres favoritos en España.
Hoy te llevo a la Playa del Trabucador, en Tarragona. Si la conoces, estarás conmigo en que toda la zona del Delta del Ebro es un lugar muy especial. Está llena de gente practicando kitesurf llenando el firmamento de color. Según va cayendo el día, la gente se traslada al único chiringuito de la zona que, por cierto, es un lugar con mucho encanto. Enfrente del chiringuito hay una pasarela de madera para vivir en primera fila un atardecer precioso.
La foto típica del lugar tiene el embarcadero al fondo, pero cualquier fotografía en el ocaso en ese sitio es espectacular.
Parque Natural del Delta del Ebro
La Playa del Trabucador forma parte de la Reserva del Parque Natural del Delta del Ebro. Según llegas a esta zona, verás kilómetros y kilómetros de arrozales. Ese paisaje es simplemente diferente. Te acompañan en tu camino las acequias, y ese olor húmedo característico. A última hora del día el olor es aún más llamativo.
El acceso a la playa del Trabucador es sencillo. Tiene una carretera estrecha pero transitable. A 1 o 2 kilómetros encontrarás un puesto de observación de aves, lo que ya te hace una idea de que estás en un lugar privilegiado. Vimos pocas aves, pero también es cierto que paramos poco tiempo a divisarlas. Sólo parar el coche y acercarnos a la caseta de madera, con el Delta del Ebro enfrente, para los niños tenía su toque de aventura. ¡Es diferente a lo que vemos todos los días!
Es el Mirador de la Tancada. En un cartel al lado de la carretera tienes un cartel informativo sobre el tipo de aves que puedes divisar en esta laguna del Delta del Ebro. Destacan las aves de carrizales, los patos, la garza imperial o la real. Las aves que divisamos estaban a cierta distancia, y no sabemos exactamente qué ave era.
Si sigues la carretera, encontrarás al final la indicación para la Playa del Trabucador.Nos llamó la atención que estábamos ante un largo camino, de arena fina, que tenía zona de agua a la derecha y a la izquierda. El espacio es muy amplio, pero resulta muy curioso estar rodeado de agua por ambos lados.
Al lado izquierdo encontrarás una fantástica playa, larguísima, y con muchas olas. Es ideal para saltar las olas sin parar. Es ideal para jugar toda la familia. Se te olvidarán tus años y sólo saltarás y te rebozarás por la arena con tus pequeños.
El plato fuerte, lo que más nos gustó fue la zona de la derecha. Es una larga extensión de agua, que no sabes definir si es playa, pantano. En realidad es la zona donde se mezcla mar y río, y que compone la zona de delta propiamente dicha. No encontramos mucha gente, pudiendo estar tranquilamente, y correr por ese gran espacio que no llegaba a cubrirnos.
Si hasta parecía que andábamos por encima del agua…Intentamos hacer un vídeo para simular que andábamos sobre las aguas, pero no nos acompañó la inspiración ;).
En esa «playa», el sol está continuamente enfrente, por eso las fotos son la mayoría a contraluz. Para los amantes de la fotografía es un sitio espectacular. Si vas en familia, te debatirás entre hacer fotos continuamente o dejar la cámara y sólo disfrutar del sitio y del momento. Yo hice las dos cosas a ratos, quería dejar la cámara apartada, pero a la vez no podía dejar de ver fotografías bonitas.
Es muy recomendable que vayas con escarpines. La arena es tipo barro, y hay a gente que le causa sensación. Verás en la arena caminitos. Cuando los sigas, encontrarás pequeños ermitaños metidos en su caracola. A los niños les encantará ver al pequeño cangrejo asomando sus patitas.
Tuvimos la mala suerte de encontrarnos muchas pequeñas medusas. Y aunque disfrutamos la jornada sin darles mucha importancia, hubo algún picotazo, menos mal que fue leve.
Y ahora, el gran momento: el atardecer. Hay un momento en que ves que la gente recoge y escuchas: «Venga, que en unos minutos empieza«. Queda poco para que el sol se esconda.En el embarcadero, la gente se va congregando. Con cámaras, con trípodes, sin ellos, pero todos sentados esperando un pequeño gran momento.Gente de muchos sitios que viene a admirar la belleza del lugar… Y no es para menos.
Lo que viene a continuación no se puede explicar. Te dejo con una imagen para admirar su belleza.
Dónde comer cerca de la playa del Trabucador
El Delta del Ebro tiene una oferta limitada de restauración, pero con una calidad estupenda. Aunque hay más opciones, hoy te recomiendo mi sitio favorito allí: Restaurante Lo Mirador, en Deltebre. Las vistas al Ebro son preciosas. Es muy curioso ver llegar a algunos clientes en barco y dejarlo amarrado en el embarcadero que hay justo debajo del restaurante.
Si quieres comer de raciones y con unas vistas muy típicas del Delta del Ebro, este es tu sitio. Te recomiendo que pruebes los mejillones, algo que tienes que probar en esta zona, las croquetas de toro y los caracoles de mar, entre otros.
¿Cuál es el lugar que más has disfrutado al atardecer?