La exposición Ramses Rey de Reyes estuvo en Alcobendas durante un tiempo y es de esos lugares que deberían dejar de forma permanente. Nos sumergimos en Egipto sin salir de Madrid. Si el Templo de Debod es impresionante, no te puedes imaginar la experiencia dentro del Templo de Abu Simbel.
Esta exposición es una reproducción a escala del Templo de Abu Simbel, con algunos elementos más que te transportarán al antiguo Egipto y que te cuento más adelante.

Durante más de 5 años, Hany Mostafa, creó réplicas de estos imponentes monumentos del antiguo Egipto. Después de pasar tiempo visitando en su Egipto natal los principales templos, eligió recrear el templo de Ramsés, en Abu Simbel. A partir de ahí, y con un gran esfuerzo personal, logró recrear el resto de las enormes piezas que constituyen la exposición.
En la exposición te encuentras el Templo de Ramses II, la fachada del templo de Nefertari, la cámara funeraria de Tutankamon y su precioso sarcófago en la cámara funeraria.
Te recibe la fachada del Templo de Ramsés II. A los pequeños y a los mayores se nos van los ojos ante las diversas estatuas que encuentran en la exposición. Hemos entrado de lleno en el antiguo Egipto.
La siguiente parada de la exposición es nada menos que la cámara funeraria de Tutankamon, a escala 1/1. Allí se encuentran los tres sarcófagos del faraón. ¡Impresionantes!

La exposición es pequeña, pero con un nivel de detalle impresionante. Los diferentes elementos están realizados a escala, teniendo la cámara funeraria de Tutankamon una escala 1/1, y llegando a la escala 1/5 de la fachada del Templo de Ramses II.
Quien haya ido a Egipto, seguro que no ha podido olvidar la inmensidad de esos lugares, que ya en una exposición impacta.

Existe la posibilidad de realizar la visita de forma libre o mediante visita guiada. Aunque no suelo recomendar las visitas guiadas con niños, en esta exposición te la recomiendo encarecidamente. Te ayudará a ti y a los peques más mayores, a conocer más sobre Egipto, la cultura, la historia, la iconografía,… Fantásticamente explicado y adecuado para un amplio rango de edades.
Para los niños eché de menos un folleto o algún material explicativo que fomente su implicación en la visita. No me parece nada complicado hacer algún tipo de juego de pistas o con pegatinas, donde tuvieran que ir descubriendo lugares y tradiciones. Seguro que la inversión de tiempo y dinero no es tan grande y despertamos la curiosidad de los niños por conocer y descubrir.
