¡Septiembre ha llegado para vivir un montón de pequeños grandes momentos!

Soplando un diente de león

Llega septiembre y, como en época de rebajas, te encuentras carteles por todos los lados anunciando la famosa “Vuelta al Cole”. Y como cuando llega el día de San Valentín o se acercan las Navidades, esta temporada está siendo aprovechada por los centros comerciales y las grandes marcas para tener otro buen pico de ventas. ¡¡Pero qué saturación!! Si es que mires donde mires, ahí te encuentras la frase que se empieza a repetir en tu cabeza “Vuelta al cole”, “Vuelta al cole”,… Ufff… ¡¡fuera!! Que uno tiene que volver a la realidad, pero poco a poco, no así…

 

Y además no pinta nada bien. Mientras las marcas anuncian cosas supuestamente chulas, en todos los medios empieza a aparecer la parte B y que hace que septiembre lo tengamos ya asociado a cosas negativas: gastos, vuelta a la rutina y al estrés (¿tan malo es lo que vivimos durante el año escolar???), días más cortos (esto sí lo llevo mal),…

 

Vamos a ver. Todas esas cosas que nos anuncian continuamente las vamos a comprar. Si eres una buena madre o un buen padre, tus hijos estrenarán mochila (que no sería necesario estrenar algunos años… pero esta es otra cuestión)., las pinturas de todo tipo (¿de verdad es necesaria esa variedad?), el estuche de tres plantas, el otro estuche para lo que no quepa en el estuche anterior, los libros, y las miles de cosas (que a lo largo del curso los niños pierden o te lo traen sin estrenar en junio). No hace falta que estén todo el día llenándonos la cabeza con todas las ofertas del mundo. Que claro, así como no vamos a llegar estresados a septiembre, y a la tan temida vuelta al cole. Y luego enseguida que los padres estamos estresados…

 

Y si, los horarios pueden estresar, pero la forma de montarnos esa temporada también. Si ya anticipamos la temporada como gris, difícilmente será un año de color azul, verder, morado o multicolor.

 

Te propongo algo. Vamos a dirigir nosotros nuestra propia vida. ¿Por qué no aprovechamos septiembre para marcarnos un propósito más simpático y más sano? Nada grandioso, ni imposible. Algo real, que se pueda hacer, y que a la vez nos haga estar bien. Porque en la vida son los pequeños grandes momentos los que te darán la energía necesaria para transitar por los momentos mejores y peores.

 

¿Empezamos a llenar nuestra mochila emocional de pequeños grandes momentos?

 

PRIMER PASO: ¿revisamos el verano?. Puede que hayas tenido un verano a tope o más tranquilo, con destinos cercanos o lejanos, pero en todo caso, da igual. En Pekín o en Cantalejos, lo importante son los momentos, esos instantes que recordarás durante mucho tiempo o siempre.

 

Pues vamos a ello, a recordar y llevar con nosotros pildoritas de energía. ¿Cómo las reconocerás? Fácil. Te harán sonreír.

 

¿Cuál ha sido alguno de los pequeños grandes momentos

que recuerdas del verano?

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

 

 

 

SEGUNDO PASO: ¿Qué te gustaría fomentar en tu día a día? ¿Qué momentos son los que sabes que te aportarán sonrisas y estar a gusto? El cuento de por la noche, un juego de mesa en familia, tu momento de leer un libro a solas, más salidas a la naturaleza cercana,… ¿qué es lo que quieres? Pequeñas cosas, piensa en ellas. Ahora marcátelas como propósitos a incluir en esta época que inicia.

 

¿Qué es lo que te has propuesto hacer durante este año?

¿Qué cosas vas a intentar no perder o fomentar?

 

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Y AHORA UN TERCER PASO…. Qué tal si relacionamos lo que tienen en común los pequeños grandes momentos de la época veraniega y del periodo escolar.

 

¿Hay alguna cosa en común entre las cosas que te han hecho sonreír

durante el verano y de las que quieres crear durante el año?

 

Seguro que encuentras cosas en común entre esos muchos momentos del verano y del invierno. Sólo es cuestión de perspectiva y de saber ver lo pequeño y los detalles, y darte el tiempo para saborearlo.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Me encantaría que respondieras a las preguntas y así nos podamos conocer más y sobre todo, colaborar en nuestros propósitos de crear y disfrutar más pequeños grandes momentos.

 

Te recuerdo las preguntas:

 

  1. ¿Cuál ha sido uno de los pequeños grandes momentos que recuerdas del verano?
  2. ¿Qué es lo que te has propuesto hacer durante este año? ¿Qué cosas vas a intentar no perder o fomentar?
  3. ¿Hay alguna cosa en común entre las cosa que te han hecho sonreír durante el verano y de las que quieres crear durante el año?

 

 

Y, para dar buen ejemplo, aquí va mi participación, que quiero llenar mi año escolar de muchos pequeños grandes momentos.

1.Un pequeño gran momento fue cuando, estando de vacaciones en Huesca, hicimos una parada técnica para colocar una cosa del pequeño. A lo lejos, en lo alto de la montaña, me pareció ver una cascada. Les dije que iba a mirar una cosa y tardaba un minuto. Cuando mi pequeña me vio como miraba hacia arriba, se cruzó conmigo. Ahí nos convertimos en compañeras de viaje, descubridoras, llegando hasta donde pudimos para descubrir esa bonita caída de agua. Hay cascadas espectaculares, pero son de las que aparecen en los mapas. ¡¡Esta fue nuestro descubrimiento!! Y la emoción de la pequeña al hacer de guía del descubrimiento a su papá, no tiene precio 😉

 

2. Una de las cosas pendientes de todos los años, y más desde la llegada del pequeño de la casa, es dedicarle un tiempo tranquilo a la hora del cuento. ¡¡Este año tenemos que conseguirlo!! 

 

3. Ambos momentos tienen en común un montón de emociones positivas y vivir el momento con la tranquilidad de dejarse llevar.

 

 

¿Te unes a este objetivo en septiembre y en el resto del año?

¡¡Te espero!! 

 

Te muestro otro de nuestros pequeños grandes momentos este verano en el Castillo de Loarre, en Huesca. ¡¡Una maravilla de lugar!!

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8 Comments

  1. Leticia el septiembre 1, 2017 a las 10:06 am

    Me encanta el post. A mí que me deprime mucho la vuelta al cole y la rutina, intentare poner en práctica tus consejos

    • Maribel el septiembre 1, 2017 a las 10:12 am

      Genial Leticia!!! Y puedes compartirlo por aquí si te apetece. Me alegro mucho que te haya servido. Septiembre y el otoño que viene, pueden ser muy especiales, ya lo verás.

      Un abrazo!!

  2. Mara el septiembre 1, 2017 a las 4:54 pm

    Un post muy bonito! Debemos vivir, no solo existir y para ello hay que disfrutar cada etapa, cada dia, cada momento, en nuestro caso tener unas vacaciones familiares es cada vez más complicado, me quedo con los pequeños momentos que hemos podido salir todos juntos y este otoño intentaremos que sean más. Ya he visto que tu verano ha sido movido y estupendo.

    • Maribel el septiembre 1, 2017 a las 4:59 pm

      Qué diferente etapa vivimos, Raquel! Con las edades de tus hijos ya debe ser complicado encontrarse todos juntos. Sois una familia preciosa. Seguro que habéis encontrado momentos juntos muy chulos, aunque hayan sido pocos.
      Nuestro verano, intenso, muy intenso, con muchos pequeños grandes momentos. Algunos momentos agridulces por el agotamiento de los peques, pero de esos que al final de día, ni recuerdas 😊

      Besitos guapa!!

  3. Dácil Isabel Muñoz Porta el septiembre 2, 2017 a las 12:05 am

    A ver si llenamos de color este curso. Va a ser difícil, porque me temo que es pescado entre semana ya está vendido (deberes, exámenes, parque, descansar y relajarse… ¡no es poco!) Pero los fines de semana mantendremos la ilusión del verano. La ilusión del “¿Hoy que vamos a hacer mami?”. No les importa el qué, pero algo: una excursión, un juego, una manualidad, un cuento… ¡Algo!
    Muy chulo el post!

    • Maribel el septiembre 2, 2017 a las 10:27 am

      Hola Dácil, aunque el pescado esté vendido, te conozco, y hay ratos en algunos días que serán esos momentos de los que hablo. Te sugiero que te propongas algún objetivo pequeño para la semana, os vendrá bien a todos. Y los fines de semana, como dices, habrá que organizar cositas. Y en eso sois una familia imparable.

      Un abrazo!!

  4. Marga el septiembre 2, 2017 a las 7:00 am

    Muy buena idea.!!! Momentos especiales muchos. Unos fuegos artificiales. un concierto. Unas tardes en la piscina de mi hermana… y en todos ellos unas niñas felices!
    Mi propósito. Hacer excursiones. Desde q nació la peque nos acobardado y ya no planeamos escapadas. Este es el año del retorno!!!!
    y algo en común. Tiempo en familia compartiendo bonitos instantes y experiencias!!!
    Gracias por este post. Mua!

    • Maribel el septiembre 2, 2017 a las 10:31 am

      Hola Marga!

      Y si no se pueden vivir esos momentos por el trajín del día, seguro que hay muchas cosas que os hacen disfrutar en familia.
      Fíjate, de la forma más tonta, mi hija y yo pasamos el otro día un momento estupendo, mientras preparábamos juntas una tortilla. Las risas y la complicidad hicieron que fuera un momento especial para ambas. Y es algo cotidiano!!

      Con una actitud positiva, los días más llenos también pueden tener momentos chulos.

      Un abrazo bonita!

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