Robot Robi y Mesa de aprendizaje bilingüe Ríe y Aprende de Fisher-Price. Sello de calidad

Fotografía: Maribel Sobrino

En casa nunca hemos sido muy especiales con los juguetes de los pequeños. Igual hemos comprado juguetes de madera, que juguetes de plástico, y cuando ha habido que regalar nos ha pasado lo mismo. Ha habido también muchos juegos construidos por nosotros, con materiales reutilizados o con lo que se nos iba ocurriendo.

 

La característica que han tenido los juguetes que elegimos es que nos parezcan educativos.

 

Hay juguetes de plástico que enigmáticamente se estropean, o se gastan las pilas al rato. Lo siento. No soy mucho de decir cosas que no son verdad a mis hijos. Pero no entiendo que un juguete tenga una música estridente sin más razón de ser, o que haya un animal que no pare de hablar o de emitir sonidos sin posibilidad de apagarlo…

 

Cuando desde Madresfera anunciaron la posibilidad de unirse al Sello de calidad de Fisher-Price con estos dos juguetes tan chulos, no me lo pensé.

 

El pequeño tiene 2 años, y está en una fase súper curiosa. Le encanta tocar todo y sentir que puede hacer las cosas, que ya es mayor, y que puede hacer las cosas solito. El lenguaje no ha sido un misterio para él. Habla con frases muy estructuradas y canta canciones completísimas con una pronunciación muy clara. Así que si un muñeco con el que interactuar seguro que sería una buena idea. ¿Y la mesa? Sigue leyendo y te voy contando.

 

 

Robot Robi de Fisher-Price

 

 

El peque tiene un nuevo amigo. Aunque no sé si decir que hay un nuevo miembro de la familia ;). Al día siguiente de llegar a casa, salimos de viaje, y Robi se vino con nosotros.

 

Robi es un robot con unos colores muy atractivos, que combina a la perfección las partes blandas y duras. Los brazos y las orejas son blanditos y los pequeños pueden transportar a Robi fácilmente de un lado a otro. Sus pies, cuerpo y cabeza son duros, de formas redondeadas.

 

Cuando el peque vio a Robi, probó de diversas maneras a interactuar con él. Porque si hay algo que me gusta de este robot, es que te incita a tocarle, te anima a curiosear. Tocar con manos y pies, y abrazar es lo primero que te sale. Y no hay nada mejor para aprender que activar la curiosidad.

 

Robi es muy bailón. En unos segundos nos anima a todos a bailar. ¿Sabías que bailar es una de las actividades físicas más completas? Seguro que habrás observado la tendencia natural de los niños y niñas hacia el baile. Pues es que además de ser divertido, les está ayudando a coordinar diferentes partes de su cuerpo, a saber cuándo mover una pierna y cuándo otra (ya ves que la memoria también la están poniendo en funcionamiento ;). Y además es fácil que pequeños y mayores nos echemos unas buenas risas mientras todo nuestro cuerpo (por dentro y por fuera), está en movimiento.

 

 

Es súper llamativo tocar el botón rojo de su pie.

 

¿Quieres ver lo que pasa?

 

¡¡Sí!! Robi, además de cantar y bailar, y de invitarte a que lo hagas con él, repite lo que tú le digas. ¡Llevamos unos días que este pequeño robot nos tiene muy entretenidos! El pequeño le dice palabras que le gustan o que se inventa y juega con el lenguaje.

 

¡Es genial para animar a los peques a soltarse a hablar!

 

Porque aprender jugando es la manera más natural y sana de aprender cualquier cosa.

 

Robi es súper simpático, es divertido y es fácil compartir espacio y tiempo con los pequeños. Cuando quieras puedes apagarlo, y ya no habrá luces ni sonidos hasta que se vuelva a encender. 

 

¡¡Nos encanta Robi!!

 

He leído que la edad recomendada es de 9 a 36 meses. Yo quizá diría algunos meses más, pero todo depende de cada niño o de cada niña.

 

Mesa de aprendizaje bilingüe Ríe y Aprende de Fisher-Price

 

 

Cuando vi el sello de calidad, sobre todo me fijé en el robot. Pensé que Samu ya era un poco mayor para esta mesa, pero que seguro que podría probarla y nos haríamos una idea. Y ya tenemos a un amiguito más pequeño que va a disfrutar también de esta mesa.

 

Mi sorpresa vino con el montaje cuando empezó a interactuar con ella. Primero pensé que sería la novedad. Ahora la tengo en el salón, y va y viene muy a menudo. No esperaba que llamara tanto su atención.

 

¿Te imaginas lo primero que llama la atención a casi cualquier niño o niña cuando ve la mesa?

 

¡Sí! ¡Lo has adivinado! ¡El móvil!

 

 

Los pequeños hacen lo que ven. Y además la mesa invita a que cojas el móvil, haciéndote incluso el sonido de llamada, que atenderás y que te permitirá interactuar con el pequeño, fomentando su lenguaje y sus habilidades sociales.

 

La mesa puede usarse con patas, para mayor altura, o sin las patas. Y si además tienes un niño creativo, utilizará su imaginación para ver qué se puede hacer con esos cuatro palos de colores 😉

 

 

Me gusta mucho que la voz que tiene la mesa es como la de una niña y en tono cantarín, que te invita a escuchar. Puedes escuchar palabras en español y en inglés. Se centra mucho en los animales y en los sonidos, cosas que son muy atractivas para los niños más pequeños.

 

Los botones son de colores bonitos y llamativos, grandes y fáciles de manipular. Tiene 3 niveles, que se manejan fácilmente con una palanca. 

 

El peque podrá apretar botones, girar ruedas, mover palancas o abrir pequeñas puertas. Todo esto favorece que se fortalezca la motricidad fina mientras el niño juega. Además, sabrá que al dar a un botón, ocurre algo y asociará sus movimientos con una consecuencia, ayudándole a anticipar lo que va a ocurrir a continuación. Me gusta mucho la ventana del zoo donde al abrir se va montando el puzzle del animal que toca, mientras la voz del juego te dice el nombre del animal, el sonido o su nombre el inglés, y anima a repetir y a fortalecer el lenguaje.

 

 

La música, como en la mayoría de juegos para bebés, está presente por medio de un pequeño piano, y en la gran cantidad de canciones que aparece, cuando llaman al móvil y en muchos otros momentos. 

 

Me parece una mesa súper completa, que además tiene como algo que me parece muy bueno el que sea bilingüe. No va a saber más un niño que tiene juguetes que también hablen en inglés, pero no viene nada mal para el oído que vayan escuchándolo y lo vean como algo normal. 

 

La edad recomendada es de 6 a 36 meses. Y posiblemente estas edades sí estén bastante ajustadas en la mayoría de los niños.

 

Después de probar ambos juguetes, te puedo decir que en casa estamos muy contentos de tenerlos por aquí.

 

 

Son juguetes chulos, estéticamente bonitos, y con los que estamos practicando algo que en esta familia nos encanta:

 

APRENDER JUGANDO

 

 

 

 

¿Qué te parecen Robi y la mesa de aprendizaje?

 

¿Conoces estos dos productos de Fisher-Price?

 

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