Qué ver en Matarraña en un fin de semana: pueblos y rincones llenos de magia

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Fue hace unos años cuando oí hablar por primera vez del Matarraña. Una compañera de trabajo se fue a vivir allí una temporada y me dijo «La de que cosas que hay que ver en Matarraña. Te va a encantar«. No pude más que darle la razón cuando me llegaron sus fotos de los pueblos y los parajes naturales.

Aún sigo preguntándome por qué he tardado tanto en ir a descubrir la zona. Teruel es una provincia muy desconocida para mi. Y, por lo que veo, para mucha gente. Espero que este post sirva para dar visibilidad a una zona mágica, que merece mucho la pena ser descubierta y disfrutada.

Hay un artículo muy difundido de hace un tiempo donde se se hablaba del Matarraña como la Provenza española. Las palabras que utilizó reflejaban muy bien el encanto de la zona. Sin embargo, me sigue llamando la atención que para dar valor a nuestra riqueza la comparemos con lugares de fuera de España. Parece que lo de fuera tiene más valor cuando, si nos fijamos, tenemos verdaderas joyas.

Para acercaros un poco de lo que vivimos en nuestra escapada, comparto algunos de los pueblos y de los espacios naturales que descubrimos. Nos quedaron cosas sin ver. Nuestra forma de viajar siempre es muy slow, no solemos agotar el destino. Volveremos seguro.

Valderrobres, un pueblo que hay que ver sí o sí en Matarraña

Entre los lugares imprescindibles que ver en Matarraña, está sin duda Valderrobres. Solo con atravesar el pueblo en coche te enamoras de esa imagen idílica dominada por el río y el puente de piedra por una parte y, por otra, por el castillo en lo alto del pueblo. La estampa de sus casitas, con tonos marrones, que en la distancia parecen maquetas hechas de cartón. Una monada.

Callejear y dejarte simplemente llevar por sus calles es toda una delicia. Te recomiendo dejar el coche en el aparcamiento de la parte alta, que encontrarás fácilmente si sigues las indicaciones de «castillo«. Verás lucir de manera imponente la figura del Palacio – Castillo. Puedes pasear y rodearlo, recorriendo las calles aledañas o puedes hacer la visita. Te dejo el enlace del castillo, para que tengas a mano todos los datos.

Lo realmente cautivador de Valderrobres para mi está en sus calles. en la arquitectura de sus casas, en los colores que adornan las fachadas, en esa mezcla entre decadencia y elegancia. Como muchas zonas de la España vaciada, en estos pueblos se refleja el paso del tiempo. Muchas de sus casas están deshabitadas y abandonadas hace años. La mirada en las calles de Valdrrobres descubre la belleza de los detalles y el encanto especial que desprende cada rincón.

En las guías encontrarás que lo más destacado es el Palacio – Castillo, el puente de piedra, la plaza de España (que está al cruzar desde el puente) y las calles del casco antiguo. Todo esto lo descubrirás. No tiene pérdida. Pero además, si te dejas llevar, descubrirás rincones que no salen en las guías.

Cretas, un pueblo para descubrir tranquilamente

La ventaja de ir sin expectativas, es que los lugares se viven con más intensidad. Todo es descubrimiento. Cretas es otro de los pueblos imprescindibles que ver en Matarraña. Nos pareció un pueblo muy acogedor y con mucha vida desde que entramos en su casco viejo.

Fuimos a última hora del día, esperando dar una vuelta y para casa. Antes de ir al pueblo, paramos en la Venta D’Aubert, una bodega que se encuentra en la Carretera Valderrobres-Arnes. Nos apetecía probar un vino de la zona, y llevábamos un par de día pasando delante de la bodega. Nos recomendaron un Ventus. La carne de la cena nos supo a gloria con el vino tinto que compramos.

Después de dejar el coche a la entrada del casco antiguo, nuestros pasos nos llevaron a la Iglesia de la Asunción, que es lo primero que te encuentras. Cretas es un pueblo que cuida el turismo. Cada pocos metros tienes carteles que te indican cuáles son los puntos a visitar en el pueblo, algo que se agradece mucho cuando no conoces el lugar y más si no tienes planificada la visita.

Tanto en la calle mayor como en otras calles, llama la atención sus característicos arcos y sus casonas. Si vas con niños, les llamará mucho la atención los antiguos calabozos que están en la plaza. Es un espacio pequeño visitable. No tiene nada más, pero son esos lugares como los bunkers, con puertas pequeñas y ventanucos, que con los niños dan mucho juego.

Antes de irnos fuimos a probar algunos dulces típicos de la zona en el Horno Llerda, abierto desde 1930.

Y si Cretas es bonito de día, te recomiendo dar un paseo a la luz de las farolas. Un pueblo con mucho encanto.

Calaceite, uno de los pueblos más bonitos de España

Calaceite, además de ser uno de los pueblos que tienen que estar en tu lista de lo que ver en Matarraña, es uno de los pueblos más bonitos de España. Es un pueblo pequeño pero que lleva su tiempo porque te encuentras muchos rincones con encanto.

Te llamarán la atención las casas señoriales, sus múltiples arcos y puertas, unidos a las edificaciones. Nos gustó mucho la Plaza de los Artistas y, desde ahí, iniciar la bajada con las vistas de sus tejados y torres. Un espectáculo precioso.

Beceite

A Beceite seguramente tengamos que darle una segunda oportunidad. Fuimos a la hora de la comida en el mes de febrero. Todas las guías ponen a Beceite como uno de los pueblos que ver en Matarraña sí o sí. Nos costó la entrada en coche, con calles estrechas y muchas prohibidas. El aparcamiento que anunciaban estaba mal señalizado (aunque aparcamos). Muchos restaurantes estaban cerrados.

Aunque vimos alguna calle muy bonita, los coches aparcados y pasando no nos permitieron disfrutar del lugar como nos hubiera gustado. Eso sí, fue la base para conocer dos espacios naturales que nos conquistaron, cada uno a su manera: El Parrizal (realmente imprescindible) y el Pantano de Pena, que es bonito pero fue una parada más en nuestra escapada.

El Parrizal, un lugar imprescindible que ver en Matarraña

Si hay un imprescindible de lugares que ver en Matarraña, te aseguro que es la ruta del Parrizal. Y mira que soy pueblerina, y aquí hay algún pueblo inolvidable. Pero es que el Parrizal es una preciosidad, y una ruta de lo más divertida.

Para llegar a este espacio natural, te esperan 5 kilómetros de camino de tierra. Como en otros parajes naturales, como el Alto Tajo, perderás la cobertura y no siempre te parecerá que caben dos coches. Depende de la época del año, hay control de aforo y tendrás que comprar las entradas. Son muchos los espacios naturales que están regulando la entrada, los más turísticos. Esto permite seguir cuidando maravillas como la ruta del Parrizal o el naced

Desde el aparcamiento sale la ruta. La primera parte, unos 800 metros, es un paseo agradable, que denominan ruta botánica. A partir de ahí empieza la ruta de pasarelas con las preciosas aguas del río Matarraña a un lado. Hay zonas de tierra y de vegetación, algunas de ellas con impresionantes formación de piedra a un lado (se llaman gubias). Las pasarelas son fáciles y cómodas. Mi hijo con 6 años iba estupendamente.

Son unos 3 kilómetros hasta llegar a los “Estrets del Parrissal”. Para nosotros, este fue el lugar más decepcionante. Después de la divertida, pero intensa caminata, la pasarela no nos llevó a los Estrets, quedaban a un lado. Según he leído, en junio de 2022 continuaron las pasarelas para poder disfrutar de los Estrets desde dentro, no verlos desde la distancia. Son unas paredes verticales de unos 60 metros de alto y a una distancia una de otra de 1.5 metros.

Y aunque los Estrets son chulos, las subidas y bajadas por las pasarelas, las curvas y las vistas de las turquesas aguas del río con las montañas al lado, hacen que la ruta del Parrizal sea una de las rutas mas bonitas que puedes hacer en familia.

Para los que vais con perro, que sepáis que no está permitida la entrada de animales. Y aunque el agua se ve súper apetecible, no está permitido el baño.

Pantano de Pena

Este pantano era uno de los lugares que llevábamos apuntados, pero no era uno de nuestros imprescindibles. Aún así nos hizo pasar un buen rato. Imagino que en meses de verano este será un lugar muy visitado. Ese día estuvimos el rebaño de ovejas (que algunas bajaron a beber y remojarse al pantano), y nosotros 😉

Algo que disfrutamos mucho fue el camino hasta el Pantano de Pena. A finales de febrero toda la zona de Matarraña está llena de almendros en flor. El espectáculo de la Quinta de los Molinos en la floración de los almendros, no tiene nada que ver con la cantidad de kilómetros teñidos de rosa y blanco que te encuentras en estos pueblos. Así que, ya sabes, si te gustan los colores, finales de febrero es un momento ideal para conocer esta zona.

Nuestro alojamiento: Cal Manso

Este alojamiento situado en Arnés, Tarragona, fue otro de los aciertos del viaje. Arnés es un pueblo medieval que, aunque pertenece a la provincia de Tarragona, está pegado al Matarraña.

Cal Manso es una preciosa casita, situado en el casco viejo de Arnés. Con sus cuatro habitaciones y sus cuatro plantas, es una casa ideal para ir dos familias. El salón tiene chimenea, que siempre crea un ambiente chulo. Y en la planta de arriba tienes una biblioteca con un bonito ventanal que da al campo. Una casa llena de detalles, tanto a nivel de decoración como de utensilios de cocina, toallas y cositas que se agradecen como las cápsulas de café, que nos vinieron de lujo.

Arnés fue un descubrimiento. Un pueblo pequeño, lleno de encanto y de casas rurales. Y nosotros sin conocerlo…

Además nos contaron planes por la zona. Gracias e esas recomendaciones, descubrimos Els Estrets de Arnés, un cañón chulísimo a pocos kilómetros del pueblo, que vimos casi nosotros solos.

Otras cosas que hacer y que ver en la Comarca del Matarraña y zonas cercanas

Si estáis por la zona y tenéis tiempo, hay varios lugares que os llamarán la atención. No todos los pudimos conocer. Pero algunos han quedado para siempre en nuestros recuerdos.

  • Els Estrets de Arnés. Impresionante cañón. Forma parte del Parque Natural del Ports. Iniciamos esta ruta desde Arnés y no llegamos al final. Vimos toda la parte que deja el río abajo. Nos quedamos con ganas de ir tras las lluvias. Tiene que ser espectacular.
  • Tirolina de Fuentespalda : una tirolina de casi 2 kilómetros de largo en pleno corazón del Matarraña. ¿Te atreverías?
  • Miravet y las vistas desde su castillo. Miravet es uno de los pueblos que conocimos hace años cuando pasábamos los veranos en Salou. Aún no he olvidado las impresionantes vistas desde el castillo.

Si has llegado hasta aquí, has adivinado que la escapada al Matarraña fue de diez. Súper recomendable. ¿Conoces esta zona?

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