Sweet Space Museum: el museo de arte moderno más dulce

Hasta que no empecé el recorrido por el Sweet Space Museum no sabía exactamente en qué consistía la experiencia. La experiencia que viví allí me realmente sorprendió. Trataré de contarte de una manera descriptiva nuestra experiencia para que sepas algo de lo que vas a vivir. En todo caso, como toda actividad experiencial, cada persona lo viviremos de forma diferente.

¡¡Arrancamos!!

Lo que pensaba del Sweet Space Museum antes de ir

Había oído hablar de este museo hacía tiempo. Y, sobre todo, había visto muchas fotos y vídeos.

Me llamaba la atención la idea de entrar en los diferentes espacios, cada uno de ellos diseñado por un artista. Me echaba para atrás el miedo a que los espacios fueran una sucesión de photocalls en los que hacerte fotos y vídeos chulos para subir a Instagram o Tik Tok, y esperar colas para hacerte un selfie en cada uno de esos sitios.

Lo que realmente es Sweet Space Museum

Sweet Space es una es un museo interactivo, donde cada persona vivirá su propia experiencia. No es solo lo que ves. Es como te mueves y te dejas llevar por el espacio. Ya desde la primera sala hay una invitación a recuperar tu espíritu infantil, de disfrutar el momento y jugar.

Está ubicado en el ABC Serrano, un espacio bonito y cuidado. Un buen inicio. Puedes encontrar Sweet Space siguiendo las indicaciones o dejándote llevar por el aroma dulce que llena todo el espacio. Y es que todo huele a golosinas. ¿Quién puede resistirse a este ambiente?

Sweet Space tiene dos plantas. No es muy grande, te quedas con ganas de más. Son de esas experiencias que te apetecería más y más salas diferentes. En cada una de las 10 instalaciones probarás una golosina distinta. Hay chuches picantes, ácidas, muy dulces,… ¡Chuches para todos los paladares! 13 artistas han diseñado las diferentes salas: Agatha Ruiz de la Prada, MISTERPIRO, Antonyo Marest, Inés Valls, Esther Moya, Álvaro linares, Miju Lee, Maria Eugenia Reyna, Ivanna Gautier, Felipao, Pablo Carpio, Alessandro Ianinni y Zok art.

Hay algunas salas llenas de color, otras son el espacio perfecto para sentirte como si volvieras a la infancia sumergiéndote entre bolas, o tirándote por un tobogán para poder bajar a la primera planta. Lo que tienen en común es que te invitan a dejarte llevar y a vivir el espacio.

Sweet Space Museum se renueva. Save the date: 27 de enero

Este singular museo lleva abierto desde 2020, habiendo sido visitado por muchísima gente. El 27 de enero se hará la reapertura de Sweet Space Museum con nuevos espacios.

¡Qué ganas de conocer y disfrutar las nuevas salas!

¿Cómo serán?

Datos prácticos

Localización: Centro Comercial ABC Serrano, calle de Serrano, 61 – Madrid.

Horarios: de martes a domingo, de 11h a 13.30h y de 15.30h a 20h.

Dónde conseguir las entradas: Puedes comprar los ticjets en la página oficial o en taquilla.

¿Conoces más lugares como Sweet Space?

Estoy segura que vas a disfrutar muchísimo de la experiencia.

El Bosque Encantado, una excursión ideal para cualquier fin de semana

A veces en nuestra búsqueda de planes con niños chulos ponemos la vista lejos y no valoramos lo que tenemos a pocos kilómetros. Para los que vivís en Madrid, el Bosque Encantado es uno de esos lugares que tenéis que visitar en algún momento. Este jardín botánico, que contiene más de 500 especies, es un lugar muy especial para dejarte llevar por su magia.
¿Qué tiene de diferente? Cuando pienso en el Bosque Encantado, lo primero que me viene a la cabeza es la película de Eduardo Manostijeras. Quizá fue una de las primeras veces donde mucha gente pudimos admirar la belleza del «arte topiario». Si has visto la película, recordarás a Eduardo Manostijeras «tallando» formas impresionantes en los arbustos que se ponían delante de él. Eso es lo que encontrarás en este gran jardín. Las más de 300 figuras que forman el parque te hacen trasladarte inmediatamente a otro lugar, un sitio mágico donde todo es posible.

Estas esculturas vivas reproducen cosas tan variadas como animales, personajes de cuento, grupos musicales famosos, trenes y carruajes,… Aunque cuando llegas al parque te dan un plano para que puedas situarte y que tengas una guía, lo que te recomiendan y lo que te pide el cuerpo es dejarte llevar. Perderte por sus senderos y laberintos, dejar que las diferentes esculturas te atrapen durante un rato y vivas la magia es el objetivo de este parque.

Y si como yo, te fascinan las cascadas de todo tipo, en el parque encontrarás una cascada natural, la cascada Barbellido.
Tengo un listado de cosas chulas y al aire libre para pasar la Semana Santa con niños, Me gustaría pasarme por El Retiro y ver cómo ha quedado, pasarme por alguno de los pueblos negros de Guada que aún me queda pendiente, conocer las Barrancas de Burujón, y pasar una tarde en el Bosque Encantado. Me encantan los sitios que puedes ver a tu ritmo, donde los niños son libres, y pueden jugar, saltar, pararse, soñar,… Y que no hay presión de tiempo para ver todas las cosas que tiene. Esos son los pequeños grandes planes en familia, ya que todos disfrutamos. Y para los niños es un paraíso. Si tienes perro, puedes llevártelo (creo que hay algunas excepciones si el perro es de raza peligrosa). Y además, puedes llevarte comida y comer en su merendero. Cuando hace buen tiempo, el picnic en familia suele ser uno de los planes más completos para comer, sobre todo si tienes niños pequeños. El ocio con niños y el ritmo slow en el Bosque Encantado está asegurado.

 
Si buscas planes en la Sierra Oeste de Madrid con niños, en San Martín de Valdeiglesias, además de El Bosque Encantado, puedes aprovechar la visita y conocer el Castillo de Coracera o acercarte al Embalse de San Juan.
 

Datos prácticos:

Dirección: Camino de Marañones, 217, 28680 San Martín de Valdeiglesias, Madrid
Cómo llegar: Pincha aquí
Horarios: de jueves a domingo, festivos y puentes, desde las 10.30h hasta el anochecer.

Toda la información en su página oficial.
¿Se puede ir con carrito? Se puede, aunque el terreno no es regular en todos los sitios.
¿Se puede comer dentro del parque? Puedes llevar comida y agua (el resto de bebidas se adquieren dentro del parque).
 
 
 
 

Viajando al pasado: conociendo el Parque Arqueológico de Segóbriga con niños

Muy al contrario de lo que piensa mucha gente, visitar un parque arqueológico con niños es un plan estupendo. Suelen ser espacios amplios, donde poder moverse libremente, jugar, correr,… Las limitaciones del paso son evidentes y lo constituyen los muros, antiguas casas, iglesias, termas,… a las que por supuesto no se puede ni se debe subir (aunque no lo ponga en un cartel). Un espacio de estas características te da la oportunidad de enseñar a los niños y niñas a querer y respetar el patrimonio, nuestra historia y cultura, sin limitar la necesidad de movimiento de los más pequeños. 
Hace un tiempo visitamos el Parque Arqueológico de Recópolis, donde conocimos parte de esta ciudad visigoda. Disfrutamos mucho la experiencia en familia, recorriendo lo que fueron casas, una iglesia,… Y pudiendo imaginar cómo transitaban por la ciudad en la época.
Hoy nos vamos a Segóbriga, unas ruinas romanas que destacan por las gran cantidad de zonas y edificaciones conservados. Verás incluso gran parte de las termas, el circo o del anfiteatro. Está considerado como el conjunto arqueológico más importante de la meseta. Una buena presentación, ¿verdad? ¿Me acompañas a la visita?
 

El museo

Fotografía: Maribel Sobrino

La visita inicia en el área de visitantes, donde podrás adquirir los tickets y visitar el pequeño museo que tienen allí instalado. Al entrar al museo te haces muy consciente de que Segóbriga tuvo que ser una ciudad muy influyente en la época.
Tengo que decir que el yacimiento me parece un lugar muy kids friendly. Sin embargo, el museo no me lo pareció. Según entramos y sólo en la mesa donde se adquieren los tickets, los niños iban comiéndose unas galletas y de una manera poco agradable nos dijeron que allí no se podía comer. Está bien, no caímos porque aún no estábamos en la zona de museo. En la exposición hay cosas puestas de manera que cualquiera nos podemos tropezar. Más si hablamos de niños. Al salir hacia el yacimiento, mi hija dió con el pie en algo del suelo, que resulta que era un imán que sujetaba una parte de un expositor fotográfico. No estaba corriendo, no iba a lo loco, solo andando hacia la salida. No hubo ningún numerito, solo murmullos y malas caras mientras volvían a mover el centímetro al imán. Entiendo que es una molestia, pero deberían plantearse donde ponen ciertas cosas, que están justo donde pasamos. No creo que fuéramos los primeros en dar a ese imán, ni seremos los últimos.
Fotografía: Maribel Sobrino

En Recópolis también hay museo, colocado por supuesto de otra forma. No sabéis lo bien recibidos que son los niños y niñas allí. Según entramos en Recópolis, hubo una sonrisa, palabras hacia los niños, e incluso algún detalle de poco valor para nosotros, pero de mucho valor para los niños.
Si queremos que los niños respeten lo que tienen alrededor, les tenemos que enseñar a quererlo.  Respetarán esos lugares porque les nacerá hacerlo, no porque los padres se lo digamos. Señores y señoras que se encargan de museos, yacimientos y otros lugares culturales, transmitan a los niños y niñas lo bonito de lo que tienen alrededor con cariño. Se sorprenderán del cuidado con el que lo van a tratar.
Cuando reúnen a un grupo de personas, en una sala del museo proyectan un audiovisual sobre la historia de Segóbriga. La sala está estupenda y el audiovisual también. Para los niños se hace un poco largo y denso. En Segóbriga alternan un documental más «de mayores» con uno de Tadeo Jones, que ya conquista a los enanos. Y después van con ideas de lo que van a ver.
Fotografía: Maribel Sobrino

En el yacimiento no nos contaron que tienen editados materiales dirigidos a distintas etapas educativas. Lo he encontrado al realizar este post. Nos hubiera encantado que los peques lo hubieran tenido al visitar Segóbriga. Te dejo los enlaces que seguro que te van genial si vas con peques.

 

Recorriendo la antigua ciudad romana

Fotografía: Maribel Sobrino

Al principio de la visita, y durante un paseo, podrás ver restos de las conducciones del agua, de distintas necrópolis y de la basílica visigoda. Este no es el núcleo que más llame la atención. Disfruta del paseo y las vistas y más adelante entrarás al núcleo de la antigua ciudad. Tu imaginación te trasladará seguro a otra época.
Ante cada edificación, hay un expositor explicativo. Nos imaginábamos que existieran expositores donde vieras de una forma muy realista cómo era el edificio en la época. Incluso como en las películas supuestamente futuristas, que sale una especie de holograma. Sería genial, ¿verdad?
 

El teatro

Fotografía: Maribel Sobrino

Así de bien conservado está el teatro de Segóbriga. Según he leído, era de los teatros más pequeños de la época.
 

Las termas monumentales

Fotografía: Maribel Sobrino

En la zona superior, se encuentran los restos de lo que fueron las termas monumentales. Existen en la zona más cercana al teatro unas termas públicas (aunque se supone que eran pública para hombres, en algún sitio leí que las mujeres tenían destinado para ellas un banco cercano para esperar a los hombres).
De las termas monumentales, que debieron estar muy bien equipadas para la época, quedan restos de su columnata.

El anfiteatro

Fotografía: Maribel Sobrino

Si hay un lugar que los pequeños disfrutaron intensamente fue el anfiteatro. Puedes verlo desde arriba y entrar y situarte en la arena del mismo. La acústica es impresionante. Mi hija quería una foto haciendo el pino en la arena y hablábamos a un volumen normal de abajo a arriba y ¡nos escuchábamos estupendamente!
Después de una buena caminata dentro del yacimiento, los enanos hicieron volteretas, croquetas, pinos,… Se vinieron arriba al verse rodeados de esa edificación de piedras que es el anfiteatro.
Fotografía: Maribel Sobrino

Y hasta aquí la narración de nuestro recorrido por el Parque Arqueológico de Segóbriga. ¿Lo conoces? Pues ya sabes un lugar que no puedes perderte.
Fotografía: Maribel Sobrino

 
 

Territorio Artlanza, el pueblo del que tus hijos no querrán salir

Territorio Artlanza no es un pueblo habitado. Nunca ha vivido nadie en esas casas, pero sí ha paseado y pasea mucha gente por sus calles a diario.
Este curioso lugar situado en la localidad burgalesa de Quintanilla del Agua es una recreación de las casas típicas castellanas, una tras o tras, dando lugar a un poblado medieval tan grande como el que existe en la actualidad, ocupando una superficie de 12.000 hectáreas.

Fotografía: Maribel Sobrino

Todo empezó con una familia ceramista, que iba a las ferias a vender sus creaciones. En los ratos libres, Félix Yánez, que así se llama el creador de esta fantástica obra, se dedicaba a construir una antigua plaza castellana en las tierras familiares. Aprovechando los materiales que iba consiguiendo, comenzó la recreación de una antigua plaza con las construcciones típicas de la zona.
La crisis continuó, el negocio familiar y su fuente de ingresos empezaba a resentirse por la crisis, y empezaron a aparecer visitantes que halagaban el trabajo que Félix estaba haciendo. Entonces Félix y su familia decidieron que podría ser una buena idea aprovechar ese solar, ir ampliando las construcciones y abrir este lugar al público. Pensaron que Félix podía ir ampliando sus creaciones, y que podría ser su nueva fuente de ingresos. Fue así como Félix creó la que vienen a llamar la escultura más grande del mundo.

Fotografía: Maribel Sobrino

Recuerda a grandes obras llevadas a cabo por un solo hombre. Te recordará a historias como la de la catedral de Justo Gallego en Mejorada, construida con sus propias manos y materiales reciclados, y muy conocida después de aparecer en un anuncio de Aquarius, o el capricho de Rillo de Gallo, un edificio al más puro estilo de Gaudí, que encontrarás en un pueblo de Guadalajara, muy cerca de Molina de Aragón.
Territorio Artlanza es una obra viva, que va creciendo por momentos, donde siempre hay nuevas ideas y proyectos. Ahora ya no va buscando materiales que sobren en alguna obra o materiales que va encontrando que la gente desecha. Es mucha la gente que se acerca a darle los materiales y objetos que ya no usan, convirtiéndose Territorio Artlanza en una especie de punto limpio de la zona.

Fotografía: Maribel Sobrino

Cuando llegamos no éramos aún conscientes de que Territorio Artlanza se iba a convertir en el planazo de la escapada para los niños. Al poco de entrar, los niños iban y venían, entrando y saliendo de diferentes estancias que tenían la puerta abierta. En este lugar cada uno podemos ir a nuestro ritmo, tal y como nos gusta, pasando por los sitios que nos gustan las veces que queramos. Es un lugar que invita a imaginar juegos, a correr entre las casas, a jugar al escondite o a cualquier juego al que te lleve tu creatividad.

Fotografía: Maribel Sobrino

El día anterior habíamos estado en un lugar de ensueño, como es el desfiladero de la Yecla. Niños y mayores nos lo pasamos en grande. El camino se terminó y todos tan felices. Del Territorio Artlanza no había quien les sacara. Entraron en el bucle «ahora, ahora», y volvían a introducirse en la bodega, o en otra zona del pueblo, salían, entraban,… Una locura y un gran rato divertido.
Como nos hizo un día estupendo, aunque estuviéramos a 30 de diciembre, pudimos comer en un lugar espectacular, que en verano tiene que ser una maravilla. Es una zona de merendero que está situada en Tordueles, un pueblo que está entre Quintanilla del Agua y Covarrubias. Un lugar ideal al lado del río.

Fotografía: Maribel Sobrino

Si quieres saber más sobre dónde alojarte en Burgos, te recomiendo que eches un vistazo a nuestro alojamiento: la casa del abuelo Lucas, en Pineda-Fresneda, un pueblo encantador.

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Datos prácticos:

Dónde está situado: Calle San Andrés, 16 – Quintanilla del Agua, Burgos
Horario: de 11h a 15h y de 17h hasta el anochecer
Entradas: Adultos: 4€ – Niños/as: 1€
Puedes ampliar información en su página web, o en sus redes sociales.
 

¿Qué te parece Territorio Artlanza?

¿Conoces más lugares como este?

 
 
 
 
 

La fábrica de chocolate suizo La Maison Cailler

Para el próximo año que se avecina, proponemos una escapada a Suiza para conocer la Maison Cailler, una fábrica de auténtico chocolate suizo que hará las delicias de grandes y pequeños, y en definitiva, de todos los golosos.

Y es que Suiza es el paraíso de los adictos al chocolate, porque aquí se encuentra uno de los mejores chocolates del mundo, o al menos, uno de los que más fama tiene, y con razón.

Cuando hicimos nuestra escapada a Ginebra en el mes de septiembre, no quisimos perdernos la Maison Cailler, la fábrica de la marca chocolatera más antigua de Suiza.

Fotografía: Loc@s por los viajes

En la actualidad es propiedad de la famosa Nestlé, pero Cailler es más antigua y es el apellido del que funda la primera fábrica de chocolate suizo, François-Louis Cailler, que es también quien inventa el chocolate con leche.

La fábrica se encuentra en el municipio de Broc, a muy pocos kilómetros de Gruyère, otro pueblecito que también merece una visita y que es famoso por su queso, el gruyere.

¿Por qué es interesante la visita a la fábrica de chocolate? Pues porque se hace un recorrido por la historia del chocolate desde el  descubrimiento del cacao en el Nuevo Mundo hasta nuestros días. Y también se aprende sobre el proceso en sí de fabricación de las tabletas de chocolate.

Fotografía: Loc@s por los viajes

La visita es guiada en inglés, francés y alemán. De vez en cuando también se forman grupos en español. Pero si cuando acudas no hay ninguno, no hay problema, porque con la entrada está incluida una audioguía en español.  El recorrido es audiovisual e interactivo, en el que el tacto, el gusto y el olfato jugarán una parte importante.

Aunque la visita es muy interesante y didáctica, lo mejor de todo llega al final, cuando se puede degustar y probar los diferentes chocolates que fabrica Cailler Nestlé, todos los que seas capaz… Por cierto, se corre el riesgo de quedar empachado si pretendes probar todos… ¡¡Pero están tan ricos!!

Fotografía: Loc@s por los viajes

Y antes de salir de la fábrica está la tienda, que es un auténtico peligro, porque allí te encuentras todos los chocolates que has probado antes y que podrás comprar a mejor precio que el que te puedes encontrar en cualquier tienda del país.

Si quieres ampliar información sobre La Maison Cailler o sobre la zona, échale un vistazo al artículo sobre la escapada a Ginebra y alrededores. Mi recomendación es que no te pierdas nada de todo lo que nos cuenta esta familia tan inquieta.
 

Esta es una colaboración de Locos por los viajes para el Calendario de Adviento Viajero de Divertydoo 2018-2019.

Zugarramurdi, unas cuevas llenas de leyendas.

Uno de los destinos que no puedes perderte de nuestro país, España, es Zugarramurdi, un pequeño municipio navarro situado en la comarca de Baztán, a 83 kilómetros de Pamplona. Puede que te suene este complicado nombre por el Auto de Fe de 1610 en el que la Inquisición española procesó a una serie de vecinos del pueblo acusados por otros vecinos de brujería. Pero, historias truculentas aparte (aunque es un atractivo importante al que el pueblo ha sabido sacar rentabilidad), Zugarramurdi es un lugar de inmensa belleza que cautivará tanto a mayores como a pequeños, ya que la naturaleza se muestra allí en todo su esplendor con las impresionantes cuevas excavadas durante años por el arroyo Olabideza (o Infernuko errea) que aun hoy lleva agua, aunque con menor caudal. La mayor de estas cuevas, denominada Sorginen Leizea (cueva de las Brujas), está formada por un túnel de 120 metros de largo.

Estas cuevas se encuentran a medio kilómetro del casco urbano del pueblo y entrar en ellas es de pago (consulta horarios y precios actualizados en la web de Turismo de Zugarramurdi).

Fotografía: Nessa Ayuso, Gololo y Toin


Aquí nos darán un mapa para comenzar nuestra visita a la que recomiendo ir con calzado cómodo y, si puede ser, antideslizante, mejor, ya que la humedad y las rocas forman una combinación muy propicia para los resbalones. El camino no está acondicionado para carros de bebé, así que si puedes portear a los peques que no caminen o no lo hagan con mucha soltura, haréis de manera más cómoda la visita.

Fotografía: Nessa Ayuso, Gololo y Toin


Los peques disfrutarán muchísimo de los espacios abiertos, rodeados de naturaleza, subiendo y bajando escaleras, pero donde más se divertirán será en el interior de las cuevas, explorando cada recoveco de estas e imaginando cómo serían las fiestas paganas que se celebraban en ellas, como la llegada del solsticio, por ejemplo, fiesta que sigue celebrándose en la cueva grande cada año, así como una fiesta «bacanal» gastronómica en agosto y algún que otro concierto «mágico».

Además, como te adelantaba antes, los zugarramurdiarras han sabido sacarle provecho a su oscura leyenda con la inauguración en 2007 del Sorginen Museoa (Museo de las Brujas) que encontraréis un poco antes de llegar a las cuevas y en el que tendréis descuento presentando las entradas de las cuevas (y viceversa).

Fotografía: Nessa Ayuso, Gololo y Toin

En este museo se explica qué se entendía por brujería y cómo actuaba la Inquisición española ante casos así. Veremos en las diferentes salas del museo reproducciones de las típicas casas de los vecinos de Zugarramurdi de aquella época, qué hierbas y medicinas naturales utilizaban y cómo era su día a día; se nos cuenta también cómo se desarrolló el famoso Auto de Fe y los nombres de las personas que sufrieron aquel sinsentido. En la última planta el Sorginen Museoa nos acerca a la mitología vasca con las figuras principales de la Diosa Mari que personificaba a la Madre Naturaleza y a Aker, o macho cabrío, que protegía a los animales y que también se rebelaba contra la religión defendiendo las creencias ancestrales.

El museo es, aunque pueda parecer lo contrario, agradable y curioso de ver. No te preocupes por los peques porque no pasarán miedo. Durante la visita encontraréis diferentes recursos multimedia (vídeos, pantallas táctiles…) que la complementan y la hacen entretenida para los niños.

Fotografía: Nessa Ayuso, Gololo y Toin

Sin duda, un lugar especial tanto por la historia que lleva a sus espaldas como por la belleza de su entorno y que merece la pena visitar. Un buen plan en familia para tener en cuenta en tu próxima visita a Navarra ;). 

Esta es una colaboración de Gololo y Toin para el Calendario de Adviento Viajero de Divertydoo 2018-2019.

Pásalo en grande con los peques visitando las Cuevas Árabes de Brihuega

No hay ninguna duda que Brihuega está de moda. Antes era un pueblo conocido en la comarca. Ahora se ha hecho mucho más conocido gracias a los campos de lavanda y la fama que han cosechado. Rara es la persona que no haya oído hablar de este pueblo alcarreño. Y aunque los campos son maravillosos, Brihuega es mucho más que lavanda.

Hoy te llevo a Brihuega para mostrarte un pequeño gran plan muy resultón, de los que más nos gusta. En Brihuega encontrarás edificios históricos, como el castillo de la Piedra Bermeja o las murallas entre otros. Te recomiendo pasear por el pueblo y dejarte llevar por su historia y su encanto.

Encontramos estas cuevas árabes, muy curiosas de ver, sobre todo por los más pequeños. Los niños vivirán toda una aventura desde que ponen el pie dentro de la cueva.

Fotografía: Maribel Sobrino

Estas cuevas son de propiedad privada. Para poder visitarlas, tendrás que acercarte a la carnicería que verás desde la puerta o buscar al carnicero que estará a tan unos metros. Si la puerta de las cuevas está abierta, mira a tu alrededor y sabrás con quien tienes que hablar. La entrada a la cueva tiene un coste de 2€ por persona.

Según bajas los escalones de la entrada, empiezas a hacerte una idea de lo que te vas a encontrar. Este pasadizo tipo laberinto se convierte en un juego estupendo para los pequeños que pronto te contagiarán su curiosidad y ganas de descubrir los misterios escondidos.

Fotografía: Maribel Sobrino

El dueño nos contó que la superficie visitable es de unos 700 metros de visita libre, pero que se estima que debajo de Brihuega hay unos 7 kilómetros de pasadizos, de los que se han ido tapando las entradas al hacer edificaciones nuevas.

Las cuevas están talladas a mano, y parece que se usaron en algunos momentos de la historia con fines defensivos. El dueño nos hablaba también del uso para guardar alimentos en otras épocas, ya que la temperatura interior es de unos 13 grados constantes.

¿Y qué se puede hacer en unas cuevas de estas características? Dejarse llevar. ¿Qué tal si quienes nos guían son los peques de la casa? ¡Estarán encantados de coger las riendas, sintiéndose unos grandes aventureros!
 
Llaman mucho la atención unos arcos apuntados uno debajo de otros. Según reza el cartel, estos arcos son de origen visigodo. Los niños pasarán estos arcos de lo más rápido, pero merece la pena pararse a observar estas formas.

Fotografía: Maribel Sobrino

Aunque no se ven espacios muy grandes en este laberinto, los huecos donde están colocadas tinajas de gran tamaño, podrían ser un espacio ideal para tener un lugar que sirva como salón o habitación fresca para el verano. Aunque ya nos contó el dueño que la humedad hace complicado poder echarse allí un buen sueño.

Fotografía: Maribel Sobrino

Y para reponer fuerzas, nada mejor que una rica tarta casera, acompañada de un café, un té o infusión o un milshake en La Celestina, un café boutique con mucho encanto.

Fotografía: Maribel Sobrino

¿Nos acompañas en nuestra pequeña gran aventura? 

Seguro que a tus peques les encantará.

Ir a museos con niños es un plan muy divertido

Muchas veces seguro que te planteas si vas a museos con niños. Algunos museos que son un verdadero suplicio cuando vas con los peques: «Habla bajito«, «no toques«, «no te subas«, «cuidado con este pico«,.. . ¡Un verdadero estrés! Aún recuerdo en la puerta del Louvre decidiendo si entrar o no. Pensamos que era un museo difícil para la peque, que nosotros ya lo  conocíamos y París tiene muchos más rincones que disfrutaríamos más todos.

Ir a algunos museos con niños es un plan ideal porque tanto pequeños como mayores nos sentimos bien. Son sitios diseñados de una forma más inclusiva, atendiendo y respetando las diferencias que implica ser niño: altura adaptada y un enfoque más centrado en la experimentación, fomentando su curiosidad. También tienen en cuenta la necesidad de movimiento que tienen los pequeños. Estas características son definitivas a la hora de disfrutar los museos con niños.

Te invito a que leas más sobre iniciativas que tienen en cuenta a los niños a la hora de diseñar los espacios e incluso toman en consideración su criterio en el diseño de ciudades. Es importante abandonar la posición adultocéntrica.

Hoy traigo una serie de museos en distintas partes de España y del mundo recomendados por quienes realmente saben de planes con niños. Esos expertos no podían ser otros que familias viajeras, que saben lo que es compartir tiempo con sus peques en muy diferentes espacios y etapas evolutivas.

 

Museo de Historia Natural de Londres

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Fotografía: Viajando con chupetes

¿Un Museo de Historia y niños? El Museo de Historia Natural de Londres (Natural History Museum) posee una inmensa colección de más de 70 artículos para aprender sobre las formas de vida que existen en la tierra hoy en día y las que existieron hace millones de años, siendo genial para acercar a los niños a aprender nuestra historia y la evolución. De entre los museos para ir con niños en Londres, este es estupendo.

¿A quién no le gusta descubrir esqueletos de dinosaurios? Los encontrarás en la zona de paleontología donde acabarás la visita en una sala con un gran tiranosaurio articulado que crea efectos muy realistas (tenemos que decir que asustó a nuestra pequeña con un año y medio). Del resto de zonas destaca la enorme colección de animales disecados que conforman la zona de zoología y entomología, que es considerada una de las mayores colecciones del mundo de especímenes animales, destacando los que fueron donados por el propio Darwin al museo. Pero sin duda su gran atracción era el esqueleto de un diplodocus que se encontraba en el hall del museo, en el 2017 “Dippy” dijo adiós (así llamaban comúnmente al dinosaurio) después de más de 100 años en el museo, y emprendió una gira de dos años por el Reino Unido antes de convertirse en una estatua de bronce, quedando en su lugar el esqueleto de una ballena que murió varada en una playa irlandesa en 1891.

Sin duda este museo tiene un enfoque educativo siendo una visita esencial durante un viaje a Londres con niños y… ¿sabes lo mejor? ¡Es gratis! Al ser un museo nacional, su entrada es gratuita, y si quieres puedes dejar un donativo. Se encuentra en Cromwell Road y abre todos los días de 10h a 17:50h. 

Viajando con chupetes

 

Museo Jurásico de Asturias (MUJA), Paleontólogos por un día

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Entre los museos con niños seleccionados no puede faltar uno con dinosaurios tan realistas. Uno de los sitios donde más he visto disfrutar a mis hijos ha sido en el Museo Jurásico de Asturias. También, es cierto, que a mis retoños le encantan los dinosaurios. En casa, no sabría especificar si tenemos más coches o más dinosaurios. Lo que si os aseguro es que tenemos muchos y cada uno tiene un nombre más impronunciable que el anterior, pero al final toda la familia sabe como se denomina a cada uno de ellos, ¡hasta los abuelos!, pobres. 

Aprovechando unos días de vacaciones en Asturias nos acercamos a la Costa de los Dinosaurios, que está comprendida entre Gijón y Ribadesella. Aquí hay una gran abundancia de huellas de dinosaurios y es sencillo verlas en algunas zonas de Ribadesella, Colunga o Villaviciosa.

Pero si no queréis ir a la caza de huellas e icnitas, podéis acercaros a Colunga y visitar el MUJA. En sus jardines tienen la réplica de varias especies de dinosaurios a tamaño real. Los niños se vuelven locos una vez superado el impacto inicial. Mi hijo pequeño al principio solo preguntaba: «Estos no comen, son de mentira ¿verdad?«.


En el interior del museo hay una exposición permanente dedicada a los periodos del Triásico, Jurásico y Cretácico; aunque es un poco más seria y los niños no entienden toda la información es bastante amena e intuitiva.

Una vez en el exterior, también pueden disfrutar del parque infantil y de una rica merienda en la cafetería del museo. Aquí tienes su página oficial por si quieres ampliar información.

El Museo Jurásico es un gran plan para un divertido día en familia, no os lo perdáis.

Mi familia viajera

Boston Children’s Museum

Fotografía: Peque Mochileros

No sé vosotros/as, pero en casa nunca habíamos oído hablar de museos para niños y niñas, y ya ni hablamos de museos accesibles para ellos/as. Así que cuando leímos sobre el Boston Children’s Museum, lo incluimos como un imprescindible de nuestro ultimo viaje por la ciudad estadounidense.

El Boston Children’s Museum es un espacio inmenso (tres plantas nada más y nada menos), en el que juntos, podréis tocar, descubrir, crear, experimentar y aprender.

Creo que sería injusto enumeraros aquí todas las actividades y zonas que encontrareis en el museo, pero para haceros la boca agua os cuento algunas cositas.

Encontraréis una zona en la que poder jugar con el agua, hacer pompas de jabón, y hacer trasvases. Y no es preocupéis por la ropa. Tienen chubasqueros y secadores por toda la zona para que los resfriados no sean un problema.

También hay sitio para los peques más peques. Un espacio cerrado con libros, sillones para dar el pecho, circuitos sensoriales para el gateo, toboganes y disfraces

Y eso no es todo. Una ciudad en miniatura, un espacio para jugar con la música, con bloques de madera o una sala de arte. De verdad que todo lo que os cuente es poco.

Poder disfrutar aprendiendo con los mas pequeños/as de la casa no tiene precio. Pero si te preocupa el bolsillo te contamos un secreto: ¡los viernes a partir de las 17h solo cuesta 1$!

El Boston Children’s Museum es motivo suficiente para visitar la primera ciudad de Estados Unidos, aunque no el único, y esperamos haberos convencido a cruzar el charco.

 

Peque Mochileros

Territorio Artlanza

Fotografía: Marta Espinosa, Viajando entre rascacielos

Siempre que viajamos nos gusta visitar algún museo, ya que a parte de poder conocer un poquito más la historia de esa ciudad, pueblo o país, creemos que es una fantástica oportunidad para aprender algo nuevo, o tener la posibilidad de ver alguna obra famosa o de algún autor al que admiramos.

Pero desde que nació nuestra niña, en nuestros viajes hemos priorizado las visitas al aire libre, disfrutando más de los paseos y conociendo las ciudades más desde fuera. Eso sí, desde que tiene 3 años y se da más cuenta de todo, siempre hacemos alguna visita guiada o entramos a algún pequeño museo con ella, porque al igual que el viajar, creemos firmemente que hay que acostumbrar a los niños desde pequeños en este tipo de actividades, para que en el futuro les resulte algo familiar y quizá inculcarles así el amor por el arte.

Cuando se trata de niños pequeños, que evidentemente lo que más les gusta es jugar y correr, hay que intentar buscar en los museos alguna actividad para ellos, juegos o lugares interactivos donde ellos puedan también participar. En alguno será quizá más complicado, por eso habrá que seleccionar lo más importante y buscar siempre que el peque participe, evitando que la visita sea muy larga…

Y en esta ocasión, y tirando para mi tierra,  te quiero dar a conocer un maravilloso museo, que reúne todos los requisitos para una perfecta visita en familia.

Se trata del Territorio Artlanza, un impresionante museo situado en Quintanilla del Agua, un pueblo de la provincia de Burgos y que se encuentra a una media hora de la capital.

Fotografía: Marta Espinosa, Viajando entre rascacielos

Lo especial de este lugar, es que no es el típico museo, sino que es la recreación de un poblado medieval al aire libre, y que ha conseguido el título de ser la escultura más grande del mundo.

Son varias las razones por las que es ideal para ir con niños, así que te doy algunas para que te animes a visitarlo, porque estoy segura que será la delicia de los más pequeños, pero también de los mayores:

El museo es una especie de pueblo a escala real, por lo que los niños se lo pasarán a lo grande visitando todo a su aire y pudiendo subirse a escenarios y correr por las plazas y el enorme recinto del complejo.

La visita se hace por libre y aunque recomiendo unas dos horas para verlo todo con calma, se podría hacer en menos tiempo.

La mayor parte del poblado son fachadas, pero hay algunas estancias donde se puede entrar: como una taberna, una bodega..etc, e incluso una escuela, que aunque a ésta ya no se puede entrar, se puede observar perfectamente desde fuera como está recreada al detalle, y los niños pueden ver como eran las clases antiguamente en los pueblos.

También hay algunos animales que harán la delicia de los más pequeños.

Es una forma muy divertida de enseñar a nuestros niños como era la vida de nuestros abuelos y abuelas hace muchos años, y que se den cuenta de que antes de la tecnología también había muchas maneras de divertirse.

Es un lugar diferente y además muy especial, pues está construido sólo con restos de escombreras y materiales de desecho, y todo se debe a la original idea del maestro Felix Yáñez, que a día de hoy sigue trabajando y ampliando su obra, de la que te hablo con muchos más  detalles el blog.

Viajando entre Rascacielos

 

Museo Príncipe Felipe, Valencia

Hay quien puede pensar que los museos no son los mejores sitios donde llevar a los niños pequeños, sin embargo, cuando en el museo lo que se les propone es que toquen, que experimenten con sus sentidos y que interaccionen con todo lo que les rodea, la cosa cambia. Esta es sin duda la propuesta del Museo Príncipe Felipe, que además de deleitarnos por su preciosa arquitectura, nos ofrece cientos de actividades destinadas a público de todas las edades, donde a través de divertidos juegos, comprenderemos muchas de las leyes que rigen la Ciencia de la Física.

Entre todas las partes destacamos “L’espai dels xiquets” (El espacio de los niños), una zona dedicada a niños de entre 3-8 años de edad, donde los pequeños construyen una ciudad inacabada y experimentan diferentes tipos de emociones a través de sus sentidos.

Hasta la luna y más allá

Museo Lunar

museos con niños, museo lunar
Fotografía: Gololo y Toin

«El 4 de julio del 67, Fresnedillas de la Oliva dio sede a la Estación Apolo de Madrid de la NASA convirtiéndose, la noche del 20 de julio de 1969, en la primera en escuchar la mítica frase ‘Houston, aquí base de la Tranquilidad, el Águila ha alunizado’ y transmitirla al resto del mundo…»

Esta es la anécdota por la que conocimos este pequeño pero espectacular museo dedicado al Programa Apolo, cuyo objetivo es que el hombre llegara a la Luna regresando sano y salvo de su incursión. En él encontraremos más de 300 objetos originales pertenecientes a misiones espaciales americanas y rusas repartidas en tres salas.

Es un museo imprescindible para visitar con nuestros hijos porque aprenderán muchísimo sobre la historia del Programa Apolo, de la llegada del hombre a la Luna y sobre la carrera espacial. Quizá no sea un museo de dimensiones y apariencia impresionantes pero es una verdadera joya y debemos sentirnos privilegiados por tener tanto material auténtico en nuestra ciudad, Madrid.

Cerca de este museo encuentras también el Madrid Deep Space Communications Center, en Robledo de Chavela. Si a tus peques les gusta el espacio, disfrutarán mucho de esta zona.

Gololo y Toin

Tate Modern

Fotografía: Lemon Art Lab

Es a veces complicado, y más en España, recomendar buenos museos de Arte a los que ir con niños en los que no tengas que tener a los niños cogidos de la mano todo el tiempo ni te chisten a cada rato los vigilantes de sala. Y es que los museos de Arte españoles tienen todavía mucho que aprender del modelo de museos anglosajones en el que el que se concibe el espacio del museo como un centro de ocio y aprendizaje en todos los niveles, los museos de Arte NO son solo para la minoría culta.
Nosotros queríamos hablaros de uno de los museos que mejor conocemos de Londres (¡nuestra segunda casa después de Madrid!), Tate Modern, con el que colaboramos regularmente desde 2015 llevando actividades para niños en el museo.
El museo es de entrada libre y desde el momento de entrar, los guardias de seguridad saludarán a la familia con afecto, bromeando con los niños ¡e incluso recomendando algunas de las obras de arte que se pueden ver en las galerías!
Fotografía: Lemon Art Lab
Hay taquillas grandes para dejar abrigos y mochilas además de un guardarropa, todas son gratuitas (aunque se aceptan donaciones)
Encontraréis fácilmente a lo largo del museo puestos de atención a familias que facilitan actividades y recorridos para hacer con niños de diferentes edades y desde su página oficial dan algunos consejos muy útiles para visitar el museo con niños. Una de nuestras actividades favoritas es la maleta para explorar las galerías con menores de 5 años… simplemente perfecta, la disfrutaréis.
Las galerías son child-friendly y a no ser que los niños estén corriendo como locos o montando mucho jaleo lo más posible es que os dejen visitar la galería a vuestro ritmo. El personal de sala es agradable y siempre intentan ayudar, no van diciendo que se mantenga el silencio ni que mantengas una distancia de 6 metros de la obra de Arte.
Nosotros en nuestras visitas con niños siempre damos a los peques algunas normas antes de entrar, ¡las tres reglas de oro!
1. No tocar, mantenerse a una distancia de un brazo de longitud de cualquier obra de Arte
2. No se corre
3. No se grita, hablar en tono normal o bajo para no molestar a los otros visitantes
El museo se esfuerza mucho por hacer que pases un rato agradable y por ofrecer un espacio de ocio completo, hay cafés y lugares para correr en caso de que los niños necesiten soltar un poco de energía.
Aunque cambian las obras con frecuencia queríamos recomendaros algunas de nuestras obras favoritas para visitar con niños: yellow vs purple de Olafur Eliasson, Bakelite Robot de Nam June Paik, la suave escultura modelable de Rudolf Stingel, el urinario de Duchamp, la plancha de Man Ray, liquid crystal de Gustav Metzger.
Fotografía: Lemon Art Lab
Y sitios chulos dentro del museo:
  • bloomberg drawing bar
  • rampa de la sala de turbinas (llevaos unas pelotas para rodarlas cuesta abajo!) o tal vez tengáis suerte y haya alguna obra temporal, son memorables (desde columpios a toboganes a gigantes pelotas de metal)
  • subir a los miradores y terrazas, vistas de Londres inmejorables (y gratuitas)
  • jugar al escondite en The Tanks
Dependiendo de la fecha que vayas al museo encontrarás diferentes actividades y cosas que hacer. A todas horas. Para todas las edades. Simplemente infórmate en la web antes de ir o el mismo dia en el puesto de información.
Lemon Art Lab es un pequeño proyecto de divulgación artística con bases en Madrid y en Londres, organizamos talleres y eventos creativos locos y originales. Algunas de las propuestas son tan chulas y resultonas como los Talleres de luz negra.
Lemon Art Lab

Museo Nacional de Escocia

Fotografía: Locos x los viajes

En nuestro viaje a Edimburgo, decidimos pasar parte de una tarde en el Museo Nacional de Escocia. Habíamos leído buenas referencias, pero se quedaron cortas con lo que encontramos allí. Es una de las visitas marcadas como imprescindibles en la capital de Escocia. Pero si viajas con niños es de visita obligada. El museo se divide en cinco áreas temáticas: Naturaleza, Culturas del mundo, Arte y diseño, Ciencia y tecnología y Escocia.

Y digo que su visita es obligada si se viaja con niños porque es un museo ideal para los pequeños porque tiene exposiciones interactivas, donde no tiene sentido el «prohibido tocar» que suele haber en la mayoría de los museos, porque aquí sí que se puede tocar, oler, experimentar…

Una de las partes más llamativas es la dedicada a la tecnología, y en ella podrán ver los peques cómo eran los primeros ordenadores o los primeros móviles, algo que llamó mucho la atención a nuestra hija. Entre los tesoros que se pueden ver dentro, destaca la famosa oveja Dolly, el primer mamífero clonado. También llamará la atención de los pequeños, la parte dedicada a la naturaleza con figuras a tamaño real de muchísimos animales.

Está ubicado en pleno centro de Edimburgo, a pocos pasos de la escultura del perrito Bobby. La entrada es gratuita, aunque hay urnas para dejar un donativo.

Locos por los viajes

La Cité de L’océan  (Biarritz)

La Cité de L’océan  (Biarritz) es un museo de dedicado al conocimiento del océano. Recorriendo sus diferentes espacios que acogen exposiciones lúdicas e interactivas aprendimos en familia sobre la formación de las olas, los secretos del océano, la vida y costumbres de los cetáceos y la evolución de la vida, que evidentemente surgió en el agua.

Para ello, montamos en un batiscafo, vimos películas en 3D, interactúamos con pantallas y juegos…  en definitiva, no hubo tiempo de aburrirse y estuvimos tan enfrascados con el tema, que incluso después de la visita decidimos pasar el resto de la tarde junto al mar.

La Cité de L’ Océan es un museo poco conocido, pero que bien merece una escapada en familia, sobre todo si sois amante del mar, origen de la vida. Ahora, ¿os apetece conocer los misterios del océano?

Furgobidaiak

Cosmocaixa, Barcelona

museos con niños, Cosmocaixa Barcelona
Fotografía: Viajando con mi tribu

Cosmocaixa, en Barcelona, es un Museo de Ciencias de la Obra Social “la Caixa”, que tiene como objetivo divulgar y acercar la ciencia, de una forma amena, a todo aquel que visite sus instalaciones.

Este museo se divide en varios espacios, cada uno de los cuales está dedicado a la divulgación de una rama específica de la ciencia, pero el espacio que más llama la atención es, sin duda, el Bosque Inundado. Se trata de un enorme espacio de 1000 metros cuadrados, en el que se recrea un ecosistema amazónico, con especies animales y vegetales típicas de la selva amazónica brasileña. A través de las cristaleras que rodean a este gran bosque podremos ver tortugas, pirañas, cocodrilos y la especie de roedor más grande del mundo, el capibara, en nuestra visita debía estar escondido y no logramos verlo, pero si lo conseguís, ¡El tamaño de este roedor no os dejará indiferentes!, y también podremos entrar al interior y experimentar el calor, la humedad e incluso la lluvia de estas zonas selváticas.

Fotografía: Viajando con mi tribu

Pequeños y mayores disfrutarán también en la Sala de la Materia, un espacio en el que no encontraréis carteles de “NO TOCAR”, porque lo que hay que hacer es precisamente lo contrario, tocar y experimentar, ¿Cómo si no se aprende la ciencia?

Y la peque de la tribu disfrutó en esta zona tocando la Bola de Plasma, inventada por Nikola Tesla tras su experimentación con corrientes de alta frecuencia.

Experimentando en concepto matemático de la Campana de Gauss, con cientos de bolitas que caen y se distribuyen en diferentes ranuras y prediciendo cuál de las ranuras se llenará más.

Fotografía: Viajando con mi tribu

O sorprendiéndose con el efecto de la presión de aire, capaz de mantener una bola flotando en equilibrio.

Con la entrada general podréis disfrutar de las exposiciones permanentes y temporales, pero además el Cosmocaixa organiza diversas actividades para a diferentes grupos de edad, alguna de ellas orientada a descubrir la ciencia en familia, como son el “Planetario Burbuja”, “Click” o “Toca, toca”. Nosotros realizamos la actividad “Click”, en este espacio del museo los más pequeños podrán jugar a ser pequeños científicos experimentando por ejemplo la Ley de la Palanca para levantar un pesado hipopótamo.

Fotografía: Viajando con mi tribu

Con la entrada podréis entrar y salir del museo durante todo el día, pero si lo que queréis es aprovechar al máximo vuestro tiempo en él, también disponéis de cafetería y zona de picnic donde comer algo y descansar.

Podéis consultar todas las actividades que realizan, horarios y precio de las entradas a través de su página oficial, el precio de la entrada es muy asequible y además, ¡Los menores de 16 años no pagan!

En Madrid tienes también el MUNCYT Alcobendas, que es un lugar estupendo para pasar una mañana o una tarde en familia.

Viajando con mi tribu

 Y hasta aquí esta pedazo selección de museos. 

 

Ahora qué dices,

¿los museos son o no son para los niños y las niñas? 😉

 

Conoce la historia de Pastrana con la visita teatralizada al Palacio Ducal

Pastrana es uno de esos pueblos cercanos a Madrid que no te puedes perder. A poco más de una hora de Madrid, se encuentra la encantadora Villa Ducal de Pastrana.

 

Con una historia con mucho peso, poco después de poner el pie allí, te olvidarás de la historia, dejándote seducir por el encanto de sus calles.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Nuestra visita a Pastrana tuvo como excusa la visita teatralizada que realizan del Palacio Ducal una vez al mes. Concretamente, el primer sábado de cada mes, ponen a disposición de los turistas, varias sesiones matinales para descubrir el Palacio Ducal y su historia de una manera diferente.

 

No es la primera vez que veo una visita teatralizada, pero me encantó el ambiente de la zona. En la puerta había muchos personajes de los que después intervinieron en la representación. Y es que el número de actores y actrices que intervienen, mayores y pequeños, es muy grande. Y todos ellos son vecinos de Pastrana que llevan ya años representando esta historia. ¡Un lujazo!

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Si piensas ir algún mes a disfrutar de la visita teatralizada, tienes que saber que es necesario reservar previamente. Y que no te dé la impresión de que es un pueblo al que no acude nadie y seguro que habrá plazas. Pastrana es un pueblo muy visitado y sus visitas teatralizadas están muy demandadas.

 

La visita se inicia desde la oficina de turismo del municipio, que está junto al Palacio Ducal, y que tiene una entrada interna al mismo. El Palacio Ducal es de estilo renacentista. No tiene la estética de los palacios que vemos en los dibujos o que nos imaginamos con una princesa dentro. El estilo renacentista le aportaba más sobriedad a las fachadas. Actualmente este palacio es propiedad de la Universidad de Alcalá de Henares, que lo compró en un estado de abandono, y todo su interior está reformado.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

A lo largo de las distintas dependencias, te irán narrando y teatralizando la historia de la princesa de Éboli, un personaje muy controvertido de la historia, que estuvo años confinada en su palacio.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Del interior del Palacio se conservan pocas dependencias tal y como estaban en la época. Encontrarás unos preciosos artesonados de madera en los techos y la zona de la despensa, que es donde se desarrolla una de las escenas de la representación, con algunos de los actores y actrices.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

El recorrido por las distintas dependencias te llevará a conocer la historia de Pastrana, pero sobre todo, la vida de la princesa de Éboli, una mujer de la época con mucho poder.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Te recomiendo que hagas coincidir tu visita a Pastrana con una visita teatralizada. Es una forma estupenda de conocer este edificio, sobre todo si vas con niños. 

 

Con la entrada, tienes también acceso al Museo V Centenario Santa Teresa. Para acudir este museo, te darán hora y tienes que acudir en coche, porque está a bastante distancia del centro urbano. Si vais con niños no os recomiendo esta visita. A lo largo de los cuadros expuestos, conoceréis más sobre la historia de Santa Teresa de Jesús en su relación con Pastrana, algo que puede ser muy interesante para los mayores, pero para los niños es una visita aburrida y complicada.

 

Mucho más divertido para los enanos es andar libremente por las bellas calles de Pastrana. 

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

En nuestra visita me quedé con ganas de entrar al Museo de Tapices, que se encuentra en la misma plaza que el Ayuntamiento de la Villa. Seguramente para los peques no hubiera sido tampoco la visita más deseada. 

Como era un día lluvioso, los enanos se lo pasaron mucho mejor saltando charcos y bajando y subiendo escaleras esquivando charcos.

 

Los niños necesitan poco para disfrutar, ¿verdad? 😉

 

Haciendo un inciso, si te apetece conocer más de cómo enfrentar el mal tiempo,

en #almaltiempomuchojuego encontrarás muchas más.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Tengo que destacar el sitio donde comimos. Los precios en Pastrana no son nada asequibles. Además, según vas recorriendo los restaurantes leyendo los platos, muchas de las propuestas son complicadas para los niños. 

 

Decidimos entrar en el Restaurante El Tinelo, ya que preguntamos, y nos convenció la alternativa que nos dieron para comer los niños. En su carta no lo indicaban, pero lo tenían pensado. Nos ofrecieron pasta y lomo con patatas. Los enanos compartieron ambos platos, muy naturales y riquísimos.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Los papis tomamos un menú para 2 que aún recordamos. Con tres platos a compartir, cada uno más rico. El chef salió a contarnos los platos y a presentarnos cada uno de ellos. No sé aún cuál de ellos me gustó más. El menú constaba de unas exquisitas migas de Pastrana, tataki de atún y un estupendo secreto ibérico con manzana caramelizada. Además, de postre, había una selección de varios postres. A los mayores nos ofrecieron un chupito con un detalle muy especial (si vas, lo conocerás ;), y a los enanos les regalaron un helado. Pequeños y mayores salimos conquistados por el restaurante, la comida, la atención,..

 

¡Muy muy recomendable el Restaurante Tinelo si vas por Pastrana!

 

Si vas a Pastrana y piensas comer allí, lo mejor es que reserves en el restaurante que vayas a acudir. Los restaurantes son pequeños y hay bastantes turistas. 

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Pastrana tiene además más festividades que merece la pena seguro conocer. Me han recomendado que no me pierda este mes de julio el Festival Ducal, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial. Yo ya lo he anotado en la agenda 😉

 

Este es un capítulo más de #ConquistandoGuadaenfamilia. Si quieres conocer más ideas de escapadas por Guadalajara, en el blog encontrarás más propuestas. Además en instagram tienes un resumen de todos los capítulos de #ConquistandoGuadaenfamilia

 

¿Te apuntas a conquistar esta bonita provincia con nosotros?

 
 

Otros capítulos de #ConquistandoGuadaenfamilia

 

RUTA DE LAS ESTATUAS DE CONDEMIOS

Fotografía: Maribel Sobrino

 

CIUDAD VISIGODA DE RECÓPOLIS

Fotografía: Maribel Sobrino

 

PUEBLOS CASI ABANDONADOS: CASTILNUEVO

Iglesia abandonada en mitad del campo
Fotografía: Maribel Sobrino

 
 

Datos prácticos de Pastrana

 
PALACIO DUCAL
Dirección: Plaza de la Hora, s/n
Teléfono: 949 37 06 72
Horario: De Lunes a Viernes a 12:30h y a 16:30h – Sábados: 12:30h, 17h y 18h – Domingos: 11:30h y 12:30h.
Visitas teatralizadas: Primer sábado de cada mes: 11h, 12:30h y 13h.
Precio individual: 4€
Precio para grupos de más de 25 personas: 2€/persona
E-mail: oficinadeturismo@pastrana.org
 
NUEVO MUSEO DE TAPICES

Visitas guiadas: 10:30h, 11:30h y 13:15h – 16h y 17:30h

Dirección: C/ Melchor Cano “el Viento”, 1
Teléfono: 949 37 00 27 / 686 694 255
Horario Invierno: Lunes a domingo de 11:30h a 14h / 16:30h a 19h
Horario Verano: Lunes a domingo de 11:30h a 14h / 17:30h a 20h
E-mail: eestebane@terra.es
 
 
 

Siéntete cerca del espacio en el Madrid Deep Space Communications Complex

Si te llama la atención todo lo relacionado con el espacio y vives en Madrid, un plan que no puedes perderte es el Madrid Deep Space Communications Complex. Si lo traducimos al castellano, es el Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid (MDSCC).

En plena sierra oeste de Madrid, en el municipio de Robledo de Chavela, encontrarás unas antenas impresionantemente grandes que te indicarán que lo que allí se hace es grande, muy grande.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

Es un centro de comunicaciones que lleva en funcionamiento desde 1965. Actualmente existen 6 antenas de diferentes diámetros equipadas para el seguimiento de vehículos y sondas espaciales, cuatro de ellas operativas. Parece ser que en su momento la NASA buscaba una ubicación por una radio amplio, y encontraron a Robledo de Chavela un lugar ideal. Tenía aeropuerto lo suficientemente cerca, pero no al lado, que no hubiera hecho posible su instalación. Y la situación geográfica y su perfil montañoso, la hacía el lugar ideal para las comunicaciones, ya que las montañas la protegen de posibles interferencias.

Forma parte de un conjunto de tres bases gemelas junto con la Goldstone (California) y la de Canberra (Australia), que permiten hacer seguimiento de todos los vehículos, tripulados o no, que la NASA envía al espacio.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

El Centro de Visitantes se construyó al lado del Centro de Comunicaciones para poder dar a conocer al público más datos sobre el espacio. El centro es un edificio pequeño, con una sala de audiovisuales y varios espacios destinados al Museo. La entrada es gratuita.

Aunque el centro es pequeño, es lo suficientemente impactante como para hacer de la visita un momento muy interesante. Por la zona podrás visitar además otros lugares, como el Museo Lunar en Fresnedillas de la Oliva, o cambiando a otro tipo de cosas, el Blockhouse de la Guerra Civil, un bunker de acceso libre que encontrarás en Colmenar del Arroyo.

En la sala de audivisuales tienen programadas proyecciones a ciertas horas, pero si acude un grupo lo suficientemente numeroso, te avisan para poder acceder al audiovisual. Aunque vayas con niños muy peques, es interesante que vean por lo menos parte de la proyección y conozcan más sobre el lugar y datos de algunas de las misiones que han seguido y siguen desde este centro. Nosotros vimos una proyección donde un robot recogía muestras en la superficie de Marte. Muy curiosa su actuación y su forma de trabajo. Luego nos dio para poder hablar tiempo sobre ello, sobre la vida en otros planetas,… 

 

Fotografía: Maribel Sobrino

A continuación están las salas donde están ubicadas las exposiciones. Mola mucho ir descubriendo cosas curiosas que tienen expuestas en vitrinas, como puede ser lo que comen los astronautas. Pero en cuanto llegas, lo primero que te llama la atención y donde todos vamos corriendo es el gran traje de astronauta donde puedes hacerte una foto y sentirte un poquito más cerca de pisar otras superficies. Mi pequeña se subió varias veces 😉

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

En las exposiciones podrás disfrutar de espacios dirigidos a conocer más sobre el resto de planetas. Nos llamó mucho la atención una maqueta a tamaño real de uno de los dos vehículos espaciales de la misión MER (Mars Exploration Rover), que fueron enviados a Marte. Precisamente fue el vehículo del que estuvimos viendo el vídeo en la sala de audiovisuales, y conocíamos algo de cómo se comportaba.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

Disponen además de varias pantallas con explicaciones interactivas. Tengo que decir que, aunque a los niños no se les resiste nada cuando están empeñados, las pantallas estaban un poco altas. Deduzco entonces que no están pensadas para los pequeños. Animo a que bajen las pantallas a una altura de un niño en edad de primaria. En ese momento su curiosidad está a tope, y todo lo que podamos hacer por avivar esa curiosidad, se transformará en conocimiento y aprendizaje y, por tanto, en más curiosidad.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

Sin duda, es un lugar estupendo para acercarte un poquito al espacio. Hay exposición permanente, pero también existen exposiciones temporales. En la página oficial tienes la información ampliada. 

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Esta excursión la hicimos cuando hacía buen tiempo. Desde que vamos con los peques somos muy aficionados al picnic. En el mismo pueblo de Robledo de Chavela, a las afueras, encuentras un área recreativa con sombras para poder comer. No es el área que más nos ha gustado, ya que estaba algo descuidado, con algunas mesas rotas, y estaba empinado. Pero fue un lugar agradable para resguardarnos del sol y comer tranquilos.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

Si estás pensando dormir por la zona, te recomiendo alojarte en los Apartamentos La Aldaba, en Navalagamella, a muy pocos kilómetros de Robledo de Chavela. 

En la zona también puedes visitar varias cosas chulísimas. El Blockhouse, un búnker de la guerra civil, es una visita sencilla, libre y muy resultona con los peques. Si te gusta tanto la naturaleza como a mi, estando por la zona no puedes irte sin subir al castañar de el Tiemblo