#HoyLeemos: Ellie, la elefantita creativa, de la editorial Beascoa

Ellie, la elefantita creativa, MIke Wu. Editorial Beascoa

 

¿Has tenido momentos donde creías que no tenías ningún talento?

 

¿Te has comparado con los demás y en ellos sólo veías habilidades y cosas a resaltar

y, sin embargo, en ti no encontrabas esas capacidades a destacar?

 

¿Has visto reflejado esto mismo en tus hijos?

 

¿Te has encontrado explicándoles que no se comparen,

que hacen muchas cosas bien,…

y aún así has seguido viendo en sus ojos que no se sentían capaces?

 

De esto es precisamente de lo que trata el cuento escrito por Mike Wu: Ellie, la elefantita creativa, de la Editorial Beascoa.

 

Ellie es una pequeña elefantita que vive en un zoo con el resto de animales… El zoo no es un zoo cualquiera. Ya sé que a muchos de vosotros no os gustan los zoos tradicionales. A mi tampoco. Me gusta que los animales vivan libres. Este zoo es diferente. Es una gran familia, donde incluso el guardián es parte de ellos.

 

Un día, el guardián del zoo aparece preocupado y convoca a todos los animales para darles una noticia, la peor de las noticias: el zoo va a cerrar.

 

 

Después de la noticia, los animales sacaron su parte más optimista y “echada para adelante” y cada uno se puso a hacer lo que mejor sabía y así pider contribuir a que el zoo continúe abierto. Lucy, la jirafa, la más alta, se encargará de podar los árboles. Max, el gorila, que es el más fuerte, quitará rocas y obstáculos del camino…

 

Y, como una gran familia, todos van encargándose de una función para ayudar a que el zoo, su casa, continúe abierto.

 

 

Todos menos Ellie, la elefantita. Ella era pequeña, y no llegaba a las ramas de los árboles. Tampoco era lo suficientemente fuerte como para mover cosas de sitio, ni podía hacer lo que estaban haciendo los demás animales… ¿Qué podía hacer ella? No sentía que tuviera ningún talento que pudiera ayudar a que el zoo siguiera abierto.

 

En estas estaba cuando encontró un objeto que le resultó curioso. ¿Qué era ese objeto de madera que tenía pelillos?

 

¡Uy, si al probarlo salía color!

¡Y pintaba!

 

 

Y así fue como, sin querer, y sin saber lo que estaba haciendo, Ellie se centró en hacer algo. No se dejó llevar por esa vocecilla interior que le decía continuamente todo lo que no sabía hacer, que le comparaba con todos los demás animales y con esas habilidades con las que ella sólo podía soñar. Porque era pequeña, no era fuerte,… En ese rato sólo se centró en lo que estaba haciendo, apagando la voz interior. Sólo vivió el presente y disfrutó de ello.

 

 

Ellie se sentía feliz pintando sin parar, y los demás reconocían el gran talento que tenía la pequeña elefantita. El resto de animales y gente de todo el mundo venían a pedir a Ellie que les pintara, o venían a observar cómo ejecutaba su arte.

 

Y, poco a poco, sin darse cuenta, el zoo fue llenándose de gente que iba a visitarles. Todos, como una gran familia, tenían de nuevo una función, algo que hacer, cada uno algo que se le daba bien. Mientras Ellie pintaba y pintaba, otros animales se encargaban de hacer de guías, de recibir a los visitantes, o cualquier cosa que necesitara el zoo en esta nueva etapa.

 

 

Y… ¿te imaginas lo que ocurrió con el zoo? Que todos, trabajando juntos, consiguieron que el zoo siguiera abierto y que todo el mundo, los visitantes y los animales, disfrutaran de ese lugar.

 

¿Te imaginas una forma mejor de trabajar la autoestima que mediante un cuento?

¡Los cuentos son mágicos!

 

Mira qué bonito el cuento con música 😉

 

 

En la página del autor, encontrarás un segundo cuento de la misma serie: Ellie in concert, que tiene una pinta estupenda. Y además, viene con actividades, algo que a los niños siempre les encanta. Puedes descargar las actividades aquí.

 

 

 

Para que sepas más de este libro, te dejo aquí los datos fundamentales:

 

Puedes conseguir el libro aquí:

 

Y si quieres educar con los libros, también te recomiendo: Cuentos que educan: Un libro lleno de errores. Un libro excepcional para aprender desde la experimentación que incluso los mayores errores pueden llevar a las mejores creaciones.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

 

Otros títulos recomendados

 

El Garage de Gus

 

Un libro lleno de errores

 

 

 

 

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2 Comments

  1. Dácil el noviembre 7, 2017 a las 3:16 pm

    Que preciosidad!!! Que libro más bonito. Y el mensaje me encanta!!

    • Maribel el noviembre 7, 2017 a las 6:00 pm

      ¡Me chifla! Es tan bonito… Sé de algún niño además que le va a venir genial, no sólo a mis peques.

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