Descubriendo el castillo de Loarre cada uno a su manera

Fotografía: Maribel Sobrino

Llevaba años queriendo conocer el castillo de Loarre. Es uno de esos sitios que estaba en mi lista mental de «Ir por lo menos una vez en la vida». Seguro que tú también tienes alguna lista mental de ese estilo. En mi lista hay muchos más castillos que visitar. Desde que tengo conciencia, me he sentido atraída por ellos y por la historia que cuentan sus piedras.

Este año fuimos a pasar unos días a Huesca, a la zona de Formigal y, de vuelta a casa, hicimos noche cerca de Loarre, para disfrutar tranquilamente de la visita al castillo. Ya te contaré el lugar donde nos alojamos, porque merece la pena conocer y compartir alojamientos chulos y diferentes.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

La visita

Visitar ciertos lugares con niños puede ser complicado, y un castillo puede ser difícil. Tiempos de espera, ritmo diferente pequeños y mayores, cada uno quiere ver una cosa, los niños a veces se «enganchan» y no quieren moverse de una determinada estancia por más que los mayores les expliquemos que ya se ha terminado o que hay que avanzar,…

 

El castillo de Loarre lo disfrutamos todos muchísimo, precisamente porque eliminamos algunas de estas barreras. Te voy a ir contando cómo organizamos nuestra visita para eliminar esas dificultades, y espero que disfrutes nuestra experiencia tanto como nosotros.

 

La visita se puede realizar de manera libre o hacer una visita guiada en las horas estipuladas. Seguro que la visita guiada es estupenda y aprendes muchísimo de la historia del castillo, pero por muy simpática y amena que el guía quiera hacer la charla, el ritmo es demasiado lento para los niños. Si además vas con bebés o con niños muy pequeños, se complican aún más los tiempos. Lo que para nosotros puede ser muy interesante, puede que ellos ni siquiera hayan puesto la antena para conectar. Por eso nosotros cogimos la visita libre, como hacemos habitualmente. En esta visita dudamos, fundamentalmente por mi capricho con el castillo, pero finalmente ganó nuestra realidad familiar: pequeña de 8 años «movida» y enano de menos de 2 años descubriendo el mundo…

 

Fotografía: Maribel Sobrino

Y así iniciamos una visita donde cada uno disfrutó con los detalles del castillo que más le llamaron la atención, y además lo hizo desde su forma de vivir la experiencia. Porque niños y mayores, y personalidades diferentes, experimentamos cada realidad que vivimos de una forma distinta. Y un castillo da muchísimas oportunidades para disfrutarlo de diferentes maneras.

Primer plato fuerte del castillo: Su situación

El castillo de Loarre lo encontrarás, como muchos otros castillos, en lo más alto de una montaña. Desde allí podrás sentirte como el rey o la reina del mundo.

 

¡Impresionante! ¿Quién no disfruta con estas vistas?

 

Mientras yo veía la línea del horizonte y la inmensidad del castillo comparado con lo pequeño que se veía todo, mi hija veía que los huertos a lo lejos ocupaban más superficie que la laguna que veíamos al fondo. Ya ves que cada uno enfoca su vista hacia lo que le llama la atención. 

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Segundo plato fuerte:

No tienes a nadie detrás de ti «vigilándote» y supervisando la visita

Como te decía arriba, puedes elegir entre visita libre o guiada. Al elegir la visita libre, puedes tardar el tiempo que quieras en cada una de las salas, no tener miedo a que los niños rompan algo porque no hay cosas sueltas delicadas, las alturas de las barandillas son lo suficientemente altas como para no tener miedo de que un peque se suba y se caiga,… Vamos, uno de esos sitios donde las familias nos relajamos y disfrutamos de la experiencia, sin estar en tensión por posibles riesgos.

 

Hay que tener en cuenta que en la subida a la torre hay escaleras, que hay que subir con cuidado. Son fáciles pero, por supuesto, tienen que ser supervisadas por los adultos.

 

Gracias a esta libertad percibida por todos, mi hija se sentó en una silla que estaba colocada en la Iglesia de San Pedro, en el interior del castillo. Me quedé maravillada viendo cómo disfrutaba de los detalles de la iglesia románica…

 

¿No te encanta cuando ves que tus hijos pierden la mirada en un monumento,

en un edificio, en plena naturaleza,…?

Es una sensación mágica.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Tercer plato fuerte: no hay aglomeraciones

Una de las cosas de las que huimos en general en nuestra familia es de las aglomeraciones. Creo que esa es una de las razones por las que preferimos los pueblos y la naturaleza. Pero además en la etapa en la que viajas con bebés y, sobre todo, con niños que realizan sus primeras andanzas, se hace aún más complicado transitar por sitios muy llenos.

 

En el castillo de Loarre encontramos un pequeño paraíso en ese aspecto. Que el pequeño se entretiene cogiendo las piedras del suelo, puede hacerlo. La decoración del suelo cambió después de que él pasara por allí, porque no hubo piedra del suelo que no cambiara de lugar 😉

 

Que la mayor decide que la mejor manera de vivir el castillo es siendo la guía para la familia y haciendo el pino en todas las dependencias, como su sello de que ella ha estado allí, sin problemas, puede hacerlo.

 

Que la mamá hace 50 fotos a una ventana porque la luz que entra por ella, le parece mágica, puede hacerlo. Y además buscar fotos sin tener que esperar a que haya menos gente, puede hacerlo.

 

El papá también se dio sus ratos, si te lo preguntas 😉

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Ya sabes que no me gusta descubrir todos y cada uno de los detalles del plan que te cuento porque quitaría la magia del auto descubrimiento.

 

Pero, eso sí, te invito a visitar el castillo con ojos de niños, dejándote seducir por su belleza y dándote tiempo a saborear a tu manera sus rincones, así cada uno vivirá la experiencia a su manera.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

¿Te gusta descubrir castillos junto a tus peques?

¿Qué castillo es el que os ha gustado más?

Dónde dormir

Fotografía: Maribel Sobrino

Buscando un alojamiento cercano al castillo de Loarre, encontramos el Hotel Mirador de las Grullas. Este singular alojamiento es un mirador estupendo de una laguna donde podrás observar a las grullas. En época de verano esa laguna no suele llevar apenas agua. Pero en primavera es un bonito espectáculo.

Tienes casas individuales para parejas y/o familias, construidas de manera original y con muchos elementos artesanales. Tanto el desayuno como la cena es excepcional. Cenamos viendo el atardecer, lo que fue una maravilla para los sentidos.

 

APPS ASOCIADAS: En la visita que hicimos no conocía esta App, pero después de echarla un vistazo, está claro que mi hija mayor hubiera disfrutado mucho con ella, y seguro que habría aprendido mucho de la zona. Como es fácil que los niños se enganchen con las tablets y móviles y no se fijen en lo de alrededor, yo hubiera sugerido que viera la app después de recorrer el castillo. Pinchando la foto te lleva al enlace de descarga por si te apetece llevar la app contigo.

Castillo de Loarre

Posiblemente sea uno de los castillos medievales mejor conservados de España. Situado en un enclave estratégico, como la mayoría de los castillos de la época, impresiona su silueta cuando vas acercándote.

Podrás visitar el castillo por libre o con visita guiada. Si vas con niños, la visita libre suele ser más fácil y es un lugar fácil y divertido de recorrer.

No te pierdas las vistas desde lo más alto. ¡Impresionante!

Dirección

22809 Loarre, Huesca

Edades

Todas las edades.

Precios

Entrada General: 4,50€

Entrada General con visita guiada: 6€

Entrada infantil (de 6 a 16 años): 3€

Entrada infantil (de 6 a 16 años) con visita guiada: 4€

Menores de 6 años: gratis

Fechas y horarios

Invierno (del 1 de noviembre al 28 de febrero). Lunes cerrado. De martes a domingo: De 11h a 17.30h.

Verano (del 16 de junio al 15 de septiembre). De lunes a domingo de 10h a 20h.

Primavera-otoño (del 1 de marzo al 15 de junio, y de 16 de septiembre al 31 de octubre). De lunes a domingo de 10h a 19h.

Ubicación

Hotel Mirador las Grullas

Muy cerca del bonito castillo de Loarre encontrarás este curioso alojamiento, que no te dejará indiferente. Pero esta casa rural es mucho más que su ubicación. Te recibe un estanque con patos, y al final verás una serie de casitas, con una piscina para el verano a uno de los lados.

Su jardín está adornado con bancos, mesas y otros accesorios de construcción propia y muy original. En los apartamentos – habitaciones, encontrarás muchos de esos detalles artesanales en lámparas, utensilios del baño o adornos.

Hay que destacar su rica cocina, su completo desayuno y los atardeceres tan espectaculares que podrás disfrutar desde el jardín. Si vas en época cálida, podrás cenar previa reserva mientras atardece al fondo. Todo un espectáculo.

Dirección

24A, urbanizacion viña del romero, 24, 22811, Montmesa, Huesca

Teléfono

638062287

Ubicación

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4 comentarios en “Descubriendo el castillo de Loarre cada uno a su manera”

  1. Perdóna, pero induce a error que digas que puedes, visitar el castillo sin vigilancia, pues, si no lo percibiste la hay.
    Respecto a las visitas lentas con guías y niños te aconsejo disfrutes de las visitas familiares con una dinámica historia divertida y cultural .

    • Hola Iván, pues gracias por hacerme esa apreciación, si a ti te ha inducido a error, seguro que a otras personas les ha podido pasar lo mismo. Para mi lo importante en esa visita es que los niños no tuvieran que hacer la visita casi de puntillas, como en otros sitios, que son complicados para los enanos.
      En cuanto a las visitas, te agradezco tu recomendación. Si me sigues, por aquí y/o en redes, sabrás que a veces también hacemos visitas guiadas, teatralizadas o más dirigidas a público familiar. Pero cada uno conoce el momento de sus hijos, y hay veces que hay que sacrificar esas visitas porque no serían una visita disfrutada por todos.
      ¡Gracias de verdad por tu comentario!

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