Cuánto me gusta volver a casa después de un viaje, ¿a ti también te pasa?

Fotografía: Maribel Sobrino

Viajar y vivir las nuevas y diferentes experiencias que ocurren en los viajes es, sin lugar a dudas, una de las mejores cosas de la vida. Estoy convencidísima de ello. Son tantos los pequeños grandes momentos que se viven, tanto lo que se puede disfrutar y aprender, comprimido en muy poco tiempo, que es algo que creo necesario inculcar a nuestros hijos. La curiosidad por conocer, dejarse llevar por el destino y por lo que te aporta y te descubre. Viajar te hace crecer como persona, y eso es lo que los padres queremos para nuestros hijos, que crezcan llenos de valores positivos que poder aplicar en su vida.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Pero, aunque el viaje haya sido impresionante, hay una sensación que adoro, que no me acuerdo de ella hasta que los días van pasando y se acerca el final del viaje. Es la sensación (o más bien la mezcla de sensaciones) que se produce en mí cuando vuelvo a poner un pie en mi casa. ¿No me digas que no es una sensación agradable? Seguro que sabes a lo que me refiero ;).

 

Según se va acercando el coche a casa, empiezo a notar cierta inquietud e impaciencia. Son las ganas de volver a lo mío, a mí sitio, a mi seguridad, mi tranquilidad y mi “rutina”. Lo predecible, y también la comodidad. ¿Por qué no también volver a la comodidad? ¡Claro que si! Como dice mi cuñada: “Como en casa, en ningún sitio”. Comienzo a pensar en la comodidad de mi ducha, de mi cama (esa cama y esa almohada a mi gusto… ¿Cómo podré echar tanto de menos estas cosas en los viajes? 😊). Abrir la nevera o la despensa y encontrar los productos conocidos, con los que hago la comida habitualmente. Cocinar con mis utensilios, encontrar las cosas a la primera (o a la segunda), pero en su sitio, el olor a ropa limpia, abrir mi ventana, ver nuestro orden y nuestro desorden,… Nuestras cosas. Las cosas de casa. Las cosas de la familia. Mis cosas… Lo conocido.

 

Detalles pequeños, que pasan desaparecidos en nuestra rutina, y que son tan importantes cuando no los tenemos cerca. De esos que incluso pueden llegar a estresarnos durante ciertas épocas, pero que hacen de ese lugar nuestro sitio, nuestro espacio.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Me acuerdo de una anécdota de hace años, cuando yo aún era pequeña y estaba de visita en casa de unos amigos. El hijo mayor volvía ese día de viaje desde alguna parte de Europa. Cuando llamó a su madre para decirle a la hora que llegaba sólo le pidió una cosa: “mamá, hazme una de tus tortillas”. Esa es la vuelta al hogar, a lo nuestro. No vale cualquier tortilla, la de nuestra madre, cocinada a la manera que recordamos desde siempre, es la que nos trae de vuelta a casa emocionalmente. ¡Ya estamos aquí! ¡Hemos vuelto! Y aunque al instante siguiente ya quisiéramos estar en otro lugar

 

Abrir la puerta de mi casa y suspirar, es todo uno. Es algo que no puedo ni quiero reprimir.

 

Porque viajar es genial, pero siempre es necesario un hogar,

nuestro sitio al que volver a recargar esa energía necesaria

para seguir disfrutando de las pequeñas grandes cosas que te trae la vida.

 

¡Feliz vuelta a casa!

 

¡A reponer energía y a seguir soñando y disfrutando

con las pequeñas grandes cosas de la vida!

 

Dime que no soy la única que tengo esta sensación al volver a casa 😉

4 Comments

  1. Dacil el agosto 28, 2017 a las 10:14 am

    A mi me encanta volver a casa, pero prefiero uno o dos dias despues, cuando las maletas estan deshechas, las lavadoras puestas y todo de nuevo en su sitio : D

    • Maribel el agosto 28, 2017 a las 10:22 am

      Eso sí que sería genial!!! Llegar a casa y tener ya todo lavado y en su sitio!!! Ufff, yo estoy aún en fase plancha. La de tiempo que quita la casa…

      Un abrazo!!

  2. Coralie el agosto 28, 2017 a las 2:29 pm

    Volver a casa… mmmm… suena tan bien! Nosotros llevábamos dos meses dando tumbos y ayer llegamos a nuestra casa, con sus cosas que son muy nuestras y sus desastres también. Dormir en tu cama eso es un gran aliciente para la vuelta y no tener que poner buena cara si te cruzas con alguien de madrugada de camino al baño también! Jejjeje.
    Yo también me apunto a la casa que te recibe con los brazos abiertos y las tareas hechas!

    • Maribel el agosto 28, 2017 a las 2:43 pm

      2 meses fuera!! Seguro que ha habido momentos geniales pero también muchos momentos de querer volver al hogar…

      Oye, La propuesta de Dácil es genial, pero me da a mí que es como el teletransporte 😬

      Besitos guapa!!!

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