Condemios de Arriba: una “búsqueda del tesoro” en la naturaleza

Fotografía: Maribel Sobrino

Es ver una foto en instagram de un lugar que parece tan mágico como Condemios de Arriba, y saber que no me quedaré tranquila hasta que vaya a conocerlo. Ya me pasó con la Ruta de las Caras en Cuenca, o el castañar de El Tiemblo, en Ávila. Soy muy de caprichos viajeros 😉

 

Para situarte: Condemios de Arriba es un pequeño pueblo de Guadalajara, considerado como uno de los pueblos de la arquitectura negra. Intentaré hablarte en otro post de estos bonitos pueblos, que son ideales para recorrer y disfrutar de sus casas y de unos pueblos diferentes.

 

Condemios de Arriba es un pueblo pequeño. Tiene unos 200 habitantes censados. Poco te puedo hablar del pueblo, porque esta vez nos enfocamos en su bosque, y se nos fue el tiempo. No sé cómo te tomas tú los viajes. Nosotros cuando vamos a un sitio, y estamos bien allí, se nos pasa el tiempo volando… Y si estamos disfrutando, ¿para qué vamos a dejar de disfrutar para ir a ver otra cosa? ¿No se supone que lo importante de las escapadas y los viajes es disfrutar el sitio?

 

¡Pues eso es lo que nos ocurrió en el bosque de Condemios!

Que nos dejamos llevar por la magia del lugar.

 

Como te has podido imaginar, un pueblo con 200 habitantes, no está al lado de ninguna nacional. Si quieres ir, tienes que recorrer unos cuantos kilómetros. La carretera tiene muchas curvas, pero también un precioso paisaje: árboles (muchos muchos árboles), montañas y montes y unos pueblos con mucho encanto en la carretera, de esos que cruzas de principio a fin, y que en parte de sus calles sólo cabe un coche a la vez.

 

¿Y por qué visitar un pequeño pueblo como Condemios de Arriba?

 

Me hubiera encantado parar y dejarme llevar por el encanto que seguro tiene el pueblo. Todos los pueblos que he conocido que forman parte de la arquitectura negra de Guadalajara, son muy especiales: Campillo de Ranas, Cogolludo, Valverde de los Arroyos,… ¡¡preciosos pueblos!! Si tienes ocasión de pasar un día tranquilo por la zona, te lo recomiendo.

 

Me hubiera encantado también pararme en el único lugar que encontramos coches aparcados y alguna mesa para comer. Estaba a pocos kilómetros del pueblo y se llamaba Arroyo Pelagallinas. En ese momento no sabía lo que era. He leído que es un paraje declarado Zona de Especial Protección y, por lo visto, muy concurrido el verano como zona de baño. El nombre me ha hecho mucha gracia, Pelagallinas porque las aguas por lo visto están muy muy frías. He buscado y aquí tienes algo de información sobre la Reserva Fluvial del Río Pelagallinas. Nosotros lo reservamos para otra ocasión, que tiene una pinta estupenda.

 

Pero en esta ocasión el reclamo era la Ruta de las Estatuas que habíamos leído que había en Condemios de Arriba. Te preguntarás qué tiene de especial. Ahora lo verás.

 

¿Cómo llegar?

 

Llegar a Condemios de Arriba es fácil con cualquier GPS. Encontrar la ruta de las estatuas ya no es tan fácil porque no está indicado. Puedes preguntar en el pueblo y que te indiquen o puedes seguir mis indicaciones.

 

Aquí te indico el camino: llegas al pueblo, lo pasas, encuentras enseguida un primer camino a la izquierda que indica campamento. Ese no. Y unos pocos metros adelante, también a la izquierda, inicia otro camino que sólo tiene un cartel y pone coto privado de caza. Cuando piensas que estás entrando en cualquier propiedad privada, ves una explanada grande con árboles, que sirve como aparcamiento, y divisas un indio tallado en un tronco de madera (y, posiblemente, unas cuantas vacas pastando tranquilamente por la zona ;). ¡Aquí es!

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Después de ver al indio ya sabes que estás en la Ruta de las Estatutas de Condemios de Arriba. ¡¡¡Bieeeen!!! Que no estábamos seguros de dónde estábamos entrando.

 

Cuando llegamos sólo había 3 coches aparcados, y un par de personas haciendo picnic al fondo. Las vacas se estaban yendo de la zona (intuimos que se iban a comer), y decidimos hacer el picnic allí mismo. Buscamos un árbol donde estuviéramos entre sol y sombra, que Condemios es zona de sierra y, aunque el día era bueno, allí corría aire fresquito. Buscamos el lugar idóneo no salpicado con regalos de vacas, y ahí pusimos nuestro mantel. En breve, las dos personas que estaban al fondo terminaron su comida y tuvimos el bosque para nosotros solos. ¿Te lo puedes imaginar? ¡¡Un ambiente súper especial!!

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Después de comer, iniciamos nuestra ruta. Es fácil. Justo al lado de donde dejas el coche, sale una pista grande, por donde puede transitar un coche (más adelante entras por el bosque y el camino hay que continuarlo andando. Además, ¡es mucho más bonito así!).

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Al principio sólo tienes que seguir el camino forestal y, a pocos metros, verás un cartel de madera donde indica que gires a la izquierda para iniciar la ruta.

 

El paseo para visitar las 9 estatuas talladas en la madera tiene un recorrido de poco más de 2 kilómetros. Todo el paseo se realiza en llano, salvo un montículo apenas apreciable en la zona del final. Aunque se puede ir con carrito, te aconsejo que si vas con peques, utilices el porteo. Ya te he contado en alguna ocasión que nosotros llevamos nuestra mochila por si acaso, y el peque tiene casi 2 años. Para estos casos viene fenomenal, aunque en estas edades andes bajando y subiendo al niño continuamente.

 

Volvemos a la ruta. A los pocos metros de girar a la izquierda, y coger el “camino”, llegas a la primera parada de tu “búsqueda del tesoro”. Entre los árboles divisarás a primera de las estatuas: la pagoda.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

La pagoda no es impresionante por sus dimensiones, sino por el detalle en el tallado y por encontrártelo en mitad del bosque. ¡Chulísimo!

 

Los árboles caídos y la gran cantidad de pinos, dan mucho juego para esconderse, coger corteza del árbol caído o para mirar los pájaros que andan por la zona. Mirar hacia las ramas y ver casitas para los pájaros es un descubrimiento para todos, pero sobre todo para los pequeños.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Con esta alegría en el cuerpo, y jugando en el camino, había ratos que se nos olvidaba que estábamos “buscando” estatuas. El propio paseo es estimulante y divertido.

 

¿Qué más necesita un plan en familia? ¡Nada más!

 

Pronto, entre los árboles, divisarás otra figura que no tiene pinta de árbol… ¿Qué es? ¡Es una mujer! El nombre que le han puesto a la estatua es Eva Desnuda.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Para los niños de cierta edad, esta figura puede ser chocante. A mi me pareció estupendo, porque cualquier cosa en familia sirve para educar y para abrir temas de debate. “Ala, mamá, ¡con todo al aire!”. Te imaginas por dónde fue después la conversación, ¿verdad?

 

Si giras 180 grados, también apreciarás entre los árboles otros bultos que nada tienen que ver con troncos normales. ¡Si! ¡Lo has adivinado! Más estatuas, pero en este caso, encontramos dos estatuas de golpe: el guerrero celtíbero y la cara del árbol.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Es un momento estupendo para parar y disfrutar del lugar. En las fotos se puede apreciar la cantidad de árboles que hay en la zona y lo agradable del lugar. Tuvimos además la suerte de disfrutar este bosque casi solos. Nos cruzamos sólo con dos parejas en todo el trayecto. Y no es que quiera que no se visiten los lugares, pero cuánto encanto tienen los sitios cuando no están saturados de gente…

 

Hasta este punto ya hemos descubierto 5 de las 9 estatuas que pone que tiene la ruta. Aquí perdimos toda pista de por donde continuar. Menos mal que llevaba un pequeño mapa que han realizado en la Escuela de la Naturaleza de Condemios y que había leído algo de lo poco que había encontrado sobre esta ruta.

 

Mapa realizado por la Escuela de la Natureleza de Condemios

 

Volviendo al camino, tienes que girar a la derecha. Al fondo, entre los árboles, verás un pequeño montículo. Yendo hacia él y subiéndolo, encontrarás las 4 estatuas restantes: Pegaso, Abrazo, Cremallera y Parca.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Mis hijos se enamoraron de Pegaso, y no me extraña… ¡Precioso! En el momento que el pequeño vio al “caballo”, se fue directo a verle, acariciarle y darle de comer. ¡Qué bonita edad!

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

El Abrazo es curioso, porque es una mujer boca abajo. Para nosotros, que tenemos una hija que le encantan las piruetas, no era un abrazo, sino hacer el pino. Aquí sí tuvimos que armarnos de toda nuestra capacidad de negociación y de poner límites, para que no se pusiera a hacer el pino en la figura. Porque su cuerpo es lo que le pedía. En ese momento ni pensó que era una escultura. Así que se lo recordamos… Porque todo momento es el adecuado para seguir educando.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Sin duda, las horas que pasamos realizando esta ruta fueron fantásticas e inolvidables. Una ruta sencilla, donde lo importante es el sitio y la gente con la que estás, y sólo dejarte llevar por el momento. Un gran descubrimiento, y un pequeño gran plan, de esos que tanto nos gustan.

 

Fotografía: Maribel Sobrino

 

Y, desde aquí, queremos felicitar a la gente que crea y cuida este tipo de lugares. Los bosques son un lugar especial sólo por existir, pero mezclar bosque y arte hace del lugar una auténtica maravilla.

 

Y, como siempre, aprovecho la oportunidad para recordar la suerte que tenemos los seres humanos de tener a nuestro alcance lugares tan bonitos. Si vas, déjalo como estaba, o mejor. Si hay un cartel caído y puedes dejarlo puesto, hazlo. Si encuentras papeles por el suelo, llevátelos. No le regales a la naturaleza ningún objeto. Regálale tu presencia y tu respeto. Y enséñales a tus hijos que esos son los mejores regalos que puedes hacerle a la naturaleza.

 

 

¿Qué te ha parecido nuestro descubrimiento de hoy?

 

¿Conoces más lugares así de mágicos?

 

¡Ah! Y si quieres pasar unos días en esta zona, en familia o con amigos, hemos encontrado el alojamiento ideal para seguir viviendo aventuras. Justo en la salida anterior al Indio, al pasar el pueblo, encuentras la Escuela de Naturaleza de Condemios de Arriba. Ellos son los que han diseñado el mapa de la ruta que te enseñé arriba y los que intentan cuidar de su mantenimiento. Como te contaba, es un lugar de tránsito habitual de ganado. Sólo con el paso de las vacas por las estatuas, ya hay por ejemplo, carteles que se caen. Ellos intentan velar porque este lugar este bien cuidado y que se vaya conociendo su encanto.

 

Dispone de 40 Cabañas de madera con capacidad para 6 personas con luz y calefacción. Tiene un comedor con capacidad para 200 personas, un salón multiusos con televisión y chimenea, aseos con ducha, zona de cocina, zona deportiva y de recreo y una piscina par el verano.

 

 

Tienen una propuesta de actividades súper amplia para disfrutar un fin de semana sin parar: parque de cuerdas, tiro con arco, visitas guiadas, láser tag, iniciación en monta de caballo,… ¡Y muchas más actividades! En su página web tienes toda la información: http://www.encondemios.es/

 

Si te apetece vivir desde dentro un lugar tan bonito ubicado en la Sierra Norte de Guadalajara, este puede ser un lugar estupendo. 

 

¡En casa ya tenemos apuntado este descubrimiento en nuestro cuaderno viajero!

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6 Comments

  1. Dácil el noviembre 8, 2017 a las 2:19 pm

    Increíble. Me encanta. Es mágico. Me lo apunto!!!

    • Maribel el noviembre 8, 2017 a las 3:21 pm

      Apuntátelo, de verdad que es un plan estupendo. ¡Un abrazo!

  2. Creando Realidades el noviembre 8, 2017 a las 5:09 pm

    Una preciosidad

    • Maribel el noviembre 10, 2017 a las 8:27 am

      ¡¡Gracias guapa!! Cómo me alegro de que te guste. ¡Un abrazo!

  3. Marivi Villarreal el agosto 18, 2018 a las 12:18 pm

    Tiene una pinta estupenda. Lo guardo para próximas visitas. Muchas gracias

    • Maribel el agosto 22, 2018 a las 12:13 pm

      ¡Es una chulada! Nosotros lo disfrutamos mucho los cuatro. Si vas, ya me contarás. ¡Besos!

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